Más de 620 muertes en Italia el viernes mientras crecen las muertes por coronavirus en Europa

por Robert Stevens
23 marzo 2020

Italia, España, Bélgica y Reino Unido registraron sus cifras más altas de fallecimientos por la pandemia de coronavirus en un solo día, el viernes. En Italia, que ahora tiene el mayor número de muertos del mundo, murieron otras 627 personas, lo que lleva el total a 4.032 fallecidos. Otros 5.986 nuevos infectados se anunciaron en el país encerrado. Hasta ahora 47.021 personas han sido infectadas, con 2.655 clasificadas en condición "seria, crítica".

El jueves, el número de muertos en esa etapa en Italia (3.405) superó por primera vez el total de fallecidos por coronavirus registrados en China.

En España, la cifra total de muertos subió a 1.002 ayer. Este hito espantoso se alcanzó al morir 235 personas a lo largo de las 24 horas anteriores. Casi 20.000 casos (19.980) se han registrado en España, más de un tercio de los cuales en la capital, Madrid. Especialistas del ejército están empezando a entrar en hogares de atención para ayudar en la desinfección. El virus se ha cobrado más de 50 vidas en instalaciones de cuidado de mayores en toda la Comunidad de Madrid.

En Bélgica murieron 16 personas más, lo que lleva el total a 37, con más de 2.000 casos de infección.

El diario local Eco di Bergamo publica varias páginas de anuncios fúnebres en su edición del 17 de marzo de 2020 en Mediglia, Italia (Foto AP/Luca Bruno)

Como el virus está siendo contenido en gran medida en China, como resultado de un cierre masivo, Europa es el nuevo epicentro. Para el viernes por la tarde, 6.057 personas habían muerto en 40 países europeos, y Rusia, Ucrania y Bielorrusia, que informan de 1.044 nuevas muertes. Se han infectado 129.216 personas en todo el continente, con 17.852 nuevas infecciones ayer.

El terrible impacto del COVID-19 se vio gráficamente en un vídeo informativo de cinco minutos publicado el viernes por Sky News, los primeros periodistas a los que se les ha permitido filmar dentro del principal hospital de Bérgamo, en el norte de Italia, donde el número de muertos ha subido más rápido de lo que las autoridades e iglesias pueden enterrarlos o cremarlos.

La filmación incluye escenas desgarradoras de pacientes cercanos a la muerte luchando por su vida en un hospital abarrotado con el poco personal disponible haciendo todo lo posible por salvarlos. Un periodista impactado narra, "Están librando una guerra aquí y están perdiendo. Los puros números de gente que sucumbe al coronavirus está avasallando a todos los hospitales del norte de Italia.

"El personal está trabajando a tope intentando impedir que sus pacientes se deterioren más. Están intentando hacer que no se mueran".

Se muestra a pacientes que llevan puestas "burbujas de plástico que ponen por encima de la cabeza de los más enfermos, personal que se esfuerza por comunicarse con los pacientes. Las burbujas están intentando igualar la presión del aire en los pulmones".

El periodista comenta, "Parece una unidad de cuidados intensivos (UCI), pero es de hecho solo un ala de llegadas de urgencias. La UCI está llena".

La única manera en que nuevos pacientes puedan "reunir las condiciones" para recibir tratamiento en el ala es estar "de verdad a punto de morir, no solamente gravemente enfermo. En esta pandemia, estar gravemente enfermo se considera una posición razonable. Es así de malo realmente".

Tales imágenes dan testimonio del fracaso de todo un sistema, el capitalismo.

En Francia, otras 78 personas murieron, llevando el total a 450. Las infecciones por coronavirus se están duplicando cada cuatro días, informa el directorio de sanidad francés. El viernes, se registraron 1.617 nuevos casos, para un total de 12.612.

En Alemania, 15 personas murieron y se alcanzaron 59 muertos. Se registraron 4.391 casos nuevos, llevando el total a 19.711. En Países Bajos, murieron 30 personas con un total de muertes de 106. Hubo 534 nuevos casos, llevando el total a 2.994.

En el Reino Unido, 40 nuevas muertes llevan el total a 177 —el mayor aumento en un solo día desde el comienzo del brote. La cifra de infectados ahora está en casi 4.000 cuando se informa de 714 nuevos infectados.

Con 18 de los nuevos fallecimientos registrándose en Londres, la capital es el epicentro de la pandemia en Reino Unido. Los hospitales ya no dan abasto con el enorme aumento de casos. El hospital Northwick Park de Londres declaró un "incidente crítico" ayer después de quedarse sin camas para la atención crítica. The Guardian informó de que había visto cifras no publicadas que mostraban que el "número de personas confirmadas o de las que se sospecha que tienen el Covid-19 que están siendo tratadas en una unidad de cuidados intensivos en hospitales en el sur de Londres subió de siete el viernes 6 de marzo a 93 el martes 17 de marzo —quince veces más en 12 días".

Debido a la intensificación de la crisis en Gran Bretaña, en el lapso de unos pocos días el gobierno conservador de Boris Johnson pasó de no hacer casi nada por la pandemia —mientras defendía una política de dejar que toda la población se infecte para adquirir supuestamente "inmunidad de rebaño"— a imponer primero medidas de distanciamiento social y ayer ordenar cerrar todos los cafés, bares, pubs, restaurantes, clubes nocturnos, teatros, gimnasios, cines y centros de ocio.

Bajo condiciones en las que cientos de miles de trabajadores ya han sido despedidos o les han recortado las horas y la paga, a muchos hasta el 50 por ciento, la élite gobernante teme una respuesta negativa social y política. Hasta un cuarto de la fuerza laboral británica —cerca de 10 millones de trabajadores— está empleada en la industria minorista y en sectores que han vivido un colapso en el comercio. Ayer, la cadena minorista Arcadia, con 1.000 empleados y que es propiedad del multimillonario sir Philip Green, anunció el cierre de todas sus tiendas en el Reino Unido. El jefe de Ryanair Michael O'Leary dijo que toda su plantilla tendría que aceptar un recorte salarial del 50 por ciento ya que la aerolínea —con reservas en metálico y de otros tipos de más de €4 mil millones— se estaba preparando para poner en tierra a la mayoría de su flota y reducir la capacidad en un 80 por ciento en abril y mayo. Todas las otras aerolíneas a lo largo del continente están imponiendo medidas similares.

Como respuesta, el viernes el canciller Rishi Sunak anunció medidas "sin precedentes en la historia del Estado británico" centradas en dar a conocer un "Esquema de Retención de Empleo" por el cual todos los empleadores que retengan personal pudieran solicitar el 80 por ciento de sus salarios del gobierno en hasta £2.500 por mes. La medida viene tras la del gobierno danés, que dio a conocer un plan similar para cubrir el 75 por ciento de los salarios de los trabajadores en el sector privado.

El número total de infectados por COVID-19 en Europa es sin duda mayor del que cualquiera de las cifras reportadas dado que casi no se hacen tests de manera sistemática en ningún país europeo. Según estimaciones de destacados científicos británicos, hasta 180.000 personas solo en Gran Bretaña puede que ya estén infectadas con el COVID-19 —basándose en las estimaciones de que hay 1.000 casos por cada fallecido.

Sin poner en cuarentena de manera extensiva y sin tests rigurosos, toda la experiencia global demuestra que no se puede combatir al virus.

Esto lo prueban varios estudios realizados durante la pandemia. Esta semana, se informó de que debido a la realización y la repetición de tests a la totalidad de los 3.300 habitantes de la pequeña ciudad de Vò, cerca de Venecia, todas las nuevas infecciones en la ciudad se pudieron parar. Vò fue donde se registró la primera muerte por coronavirus en Italia el 22 de febrero.

El Financial Times informó de que hacerles el test a todos los vecinos, "ya sea que mostraran síntomas o no, y la cuarentena rigurosa de sus contactos una vez que se confirmó la infección" significó que "las autoridades sanitarias han sido capaces de parar completamente la expansión de la enfermedad allí".

La primera ronda de tests, llevada a cabo a finales de febrero, encontró que el 3 por ciento de la población estaba infectada, aunque la mitad de los portadores no tenía síntomas. Después de que se los aislara, una segunda ronda de tests 10 días más tarde mostró que la tasa de infección había bajado al 0,3 por ciento. Esta segunda ronda identificó a al menos seis individuos que tenían el virus pero no síntomas, lo que significaba que podían ser puestos en cuarentena.

Esto tiene grandes implicaciones y lecciones para todos los países. El profesor Andrea Crisanti, un experto en infecciones del Imperial College de Londres, que forma parte del estudio de Vò, contrastó este abordaje con el de Gran Bretaña donde se les hizo el test a solo 66.976 personas en todo el país de una población de 66 millones. "En el Reino Unido, hay un montón de infecciones que son ignoradas completamente... Fuimos capaces de contener el brote aquí porque identificamos y eliminamos las infecciones 'sumergidas' y las aislamos. Eso es lo que marcó la diferencia".

(Publicado originalmente en inglés el 21 de marzo de 2020)