Sentencia contra Roger Stone confirma que mintió sobre lazos con WikiLeaks

por Kevin Reed
18 noviembre 2019

El viernes por la mañana, Roger Stone, el vulgar consultor del Partido Republicano, cabildero y confidente del presidente Donald Trump, fue declarado culpable de los siete cargos en su contra en un juicio con gran jurado en una corte federal en Washington, DC.

Stone es el sexto asociado de Trump condenado desde diciembre de 2017 en el curso de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la presunta interferencia rusa en las elecciones de 2016. Stone se une a los otros que han sido condenados por evasión de impuestos y de mentirle al FBI, no por colusión con los rusos, Michael Cohen, George Papadopoulos, Paul Manafort, Rick Gates y Michael Flynn.

Entre los cargos bajo los que Stone fue declarado culpable se encuentran cinco cargos de dar declaraciones falsas al FBI y el Congreso, un cargo de obstrucción de la justicia y un cargo de manipulación de testigos. Tras la conclusión del juicio, que comenzó el 6 de noviembre, el jurado de 12 personas deliberó durante menos de dos días antes de entregar su veredicto en la corte de la jueza Amy Berman Jackson.

Un comunicado de prensa en el sitio web del Departamento de Justicia de los Estados Unidos declaró: “El veredicto siguió tras un juicio en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia. Stone enfrenta una sentencia de prisión de hasta cinco años por los cargos uno al seis y hasta 20 años por el cargo siete”. Stone pudo permanecer en libertad antes de la sentencia, que está programada para el 6 de febrero.

Stone fue acusado en enero por Robert Mueller y arrestado como parte de la investigación federal de varios meses sobre las supuestas, pero nunca comprobadas, afirmaciones de interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 en los EE. UU. y de colusión de la Administración de Trump con los rusos contra la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton.

Uno de los aspectos más despreciables de la narrativa de "intromisión rusa" inventada por una facción del establecimiento de inteligencia estadounidense es la mentira de que Julian Assange y WikiLeaks, trabajando con la ayuda del intermediario y operativo de Trump, Roger Stone, obtuvieron correos electrónicos pirateados del Partido Demócrata colaborando con los rusos y luego los publicó en la víspera de las elecciones presidenciales de 2016.

Cabe notar que el veredicto contra Roger Stone solo prueba que mintió sobre estos temas cuando fue cuestionado durante el testimonio ante la comisión de inteligencia de la Cámara de Representantes en septiembre de 2017. Contrario a las mentiras incesantes de la prensa corporativa, el veredicto no prueba que WikiLeaks ni Julian Assange trabajaron con Roger Stone ni los rusos antes de las elecciones de 2016.

Lo que muestra es que Stone, de acuerdo con su largo historial de política de trucos sucios, estaba tratando de demostrar su valor para la campaña electoral de Trump al afirmar falsamente que tenía una relación con WikiLeaks a través de su contacto "canal secundario", Randy Credico.

Como dice el comunicado de prensa del Departamento de Justicia: “El 26 de septiembre de 2017, en el testimonio al Comité, Stone hizo una serie de declaraciones falsas relacionadas con la identidad de una persona a la que se había referido en agosto de 2016 como su 'canal secundario' o 'intermediario' al jefe de WikiLeaks; si le había pedido a esa persona que hiciera algo en su nombre; si tenía comunicaciones escritas con esa persona; si habló de esa persona con alguien involucrado en la campaña de Trump; y si había escrito comunicaciones con terceros sobre el jefe de WikiLeaks".

La declaración del Departamento de Justicia continúa: “El 13 de octubre de 2017, Stone envió a la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes una carta que decía falsamente que la persona a la que se había referido en agosto de 2016 era una persona llamada Randy Credico. Stone luego participó en la manipulación de testigos instando a Credico a corroborar esta falsa versión, o decirle al Comité que no podía recordar los eventos relevantes, o invocar su derecho de la Quinta Enmienda contra la autoincriminación para evitar testificar ante la comisión. Credico finalmente invocó su derecho de la Quinta Enmienda en respuesta a una citación de la comisión".

En otras palabras, en el curso de su testimonio ante la comisión de Inteligencia de la Cámara, Stone mintió repetidamente y trató de cubrir sus huellas con respecto a su artimaña política e intentos de ayudar a la campaña de Trump a capitalizar la publicación de Julian Assange y WikiLeaks de los contenidos filtrados de los servidores de correo electrónico del Partido Demócrata.

Varios periodistas han señalado que el veredicto de Stone socava aún más la mentira de que WikiLeaks y Julian Assange eran engranajes en la supuesta rueda de "intromisión rusa". El periodista de investigación Michael Tracey, por ejemplo, tuiteó: “Roger Stone fue condenado por hacer falsas declaraciones jactanciosas y luego mintió sobre esas afirmaciones. No fue condenado por ninguna relación ilícita con WikiLeaks y/o Rusia: lo que Mueller propuso investigar. Si no aclaras esta distinción, solo estás vendiendo basura".

Por otro lado, el New York Times, el principal defensor de la acusación de interferencia rusa desacreditado y defendido con la investigación de juicio político del Partido Demócrata de derechas contra el presidente Trump basado en preocupaciones de seguridad nacional, publicó una distorsión total del veredicto de Stone. El Times afirmó: "La evidencia mostró que, en los meses previos a las elecciones de 2016, Stone se esforzó por obtener correos electrónicos que Rusia había robado de las computadoras demócratas y canalizó a WikiLeaks, que los lanzó en momentos estratégicos programados para dañar a Hillary Clinton, la oponente demócrata del señor Trump".

Desde un principio, ha quedado claro que la campaña contra la Administración de Trump por la intromisión rusa ha incluido un esfuerzo por calumniar el trabajo de Julian Assange y WikiLeaks y su exposición de los crímenes de guerra por los Estados Unidos al mundo. Este ha sido un aspecto crítico de la venganza estadounidense contra Assange que primero resultó en su asilo forzado durante siete años en la Embajada ecuatoriana en Londres y luego, después de su desalojo de la Embajada, su encarcelamiento durante los últimos siete meses en la prisión de Belmarsh.

El 30 de enero, el World Socialist Web Site publicó un análisis de la acusación y el arresto de Stone que señalaba: "La acusación de Stone no reveló nada que aún no se sabía sobre WikiLeaks, que llamó 'Organización 1'. Simplemente ha subrayado que WikiLeaks es una organización de medios que ejerció los derechos de prensa legalmente protegidos en virtud de la Primera Enmienda y la decisión de la Corte Suprema en el caso de los Papeles del Pentágono de 1971. Una organización de medios tiene derecho a publicar información de interés público, incluso si la fuente la obtuvo ilegalmente”.

(Publicado originalmente en inglés el 16 de noviembre de 2019)