Diario de Sri Lanka entrevista al candidato presidencial del PSI, Pani Wijesiriwardena

13 noviembre 2019

Pani Wijesiriwardena, candidato del Partido Socialista por la Igualdad (PSI) en las próximas elecciones presidenciales de Sri Lanka, fue entrevistado la semana pasada, el 8 de noviembre, por el periódico diario en inglés más popular del país, el Daily Mirror. Wijesiriwardena es el único candidato internacionalista socialista que se presenta en las elecciones. El PSI ha planteado un programa para construir un movimiento socialista contra la guerra imperialista, la austeridad y la dictadura. Publicamos a continuación el texto de la entrevista, del periodista Gihan de Chikera, bajo el título “El capitalismo no ofrece soluciones a los peligros a los que se enfrentan los trabajadores: Pani Wijesiriwardena”.

P. En la reciente “Plataforma Pública” en el Estadio Sugathadasa, usted dijo que el PSI era diferente a los otros partidos que se presentan a las elecciones presidenciales de 2019. ¿Qué los hace diferentes a ustedes?

R. Nuestra diferencia radica principalmente en nuestro programa. Nuestro programa no es reformar el sistema capitalista existente, sino abolirlo y reemplazarlo con un sistema socialista. Un sistema socialista necesita implementación internacional y, por lo tanto, nuestro programa es internacional. El programa para Sri Lanka es una parte integral de ese programa internacional. En Sri Lanka, nuestra historia es única. Durante los últimos 51 años, nunca nos hemos comprometido con ningún otro partido burgués, ni con los apéndices de los partidos burgueses, como la pseudoizquierda.

En resumen, el PSI plantea un programa socialista, en oposición a todos los partidos burgueses, incluido el Partido Nacional Unido (UNP), el Podujana Peramuna de Sri Lanka (SLPP), el Janatha Vimukthi Peramuna (JVP), así como sus parásitos pseudoizquierdistas, el Partido Nava Sama Samaja (NSSP), el Partido Socialista Unido (USP) y el Partido Socialista de Primera Línea (FSP).

Hacemos hincapié en que no hay una solución a los peligros a los que se enfrentan los trabajadores de Sri Lanka y del mundo —la guerra, la austeridad y la amenaza de la dictadura y el fascismo— en el marco del capitalismo y su anticuado sistema del Estado-nación. Nuestra solución radica en la abolición del sistema de la ganancia, unificando a los trabajadores en todo el sur de Asia y del mundo para remodelar la sociedad para satisfacer las necesidades de la mayoría de la humanidad, no las ganancias de los pocos ultra ricos.

P. Usted dice que la clase trabajadora de Sri Lanka es parte de un movimiento global. ¿Los propios trabajadores de Sri Lanka creen esto?

R. La mayoría de los trabajadores todavía tienen que comprender esta verdad objetiva y organizarse en consecuencia. Por lo tanto, no es un hecho consumado. Sin embargo, las leyes de la historia son poderosas y están haciendo incursiones en la conciencia de la clase trabajadora en todas partes. Las luchas de la clase obrera ahora están en erupción en un país tras otro. Las más recientes se encuentran en Chile y el Líbano. Estos dos países aparentemente dispares fueron parados por el pueblo trabajador, que se enfrentaba a quejas similares enraizadas en la crisis histórica y sistémica del capitalismo global. No tenemos dudas de que la clase trabajadora de Sri Lanka comprenderá que es parte de un movimiento global, más temprano que tarde.

Además, este resurgimiento de la lucha de clases internacional demuestra la unidad objetiva de la clase trabajadora. Entonces, nuestra campaña presidencial se enfoca en construir un liderazgo revolucionario de la clase trabajadora con nuestros partidos hermanos del Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI), para las luchas por delante en Sri Lanka, sur de Asia y en el mundo.

P. La pobreza, el desempleo y la inseguridad laboral son las principales preocupaciones. ¿Cómo proponen abordar esto?

A. Nuestro manifiesto propone expropiar las grandes empresas y redistribuir la riqueza de los ricos a los pobres. Proponemos un programa de expansión laboral reduciendo la semana laboral a 30 horas, sin pérdida de salario. Se puede crear empleo mediante la implementación de un programa de obras públicas para construir viviendas públicas, escuelas, hospitales y carreteras. Todos los trabajadores tienen derecho a obtener empleos bien remunerados, con un salario digno indexado a la inflación. Además, el sistema de trabajo por contrato debe ser abolido.

P. ¿Qué opina de que se aliente a los agricultores y trabajadores a convertirse en pequeños empresarios?

R. Con los crecientes beneficios de las multinacionales de los grandes negocios, hay muy poco espacio para los llamados empresarios. El capital financiero internacional está arrasando países como los tiburones, buscando ganancias. Por lo tanto, es una falacia que los agricultores o los trabajadores puedan convertirse en empresarios exitosos a pequeña escala. Tales historias son promovidas por los grandes medios de comunicación para engañar a la gente y defender el sistema capitalista.

En cualquier caso, los agricultores ya son empresarios a pequeña escala. Los clasificaríamos como pequeñoburgueses. Como saben, estos agricultores están oprimidos y atrapados en las garras de las grandes empresas, las corporaciones multinacionales y los bancos. Muchos miles que no han podido pagar sus préstamos se han suicidado en Sri Lanka y en otros países subdesarrollados. Se acabó el emprendimiento.

P. La seguridad nacional está siendo planteada por algunos candidatos. ¿Qué tan importante es esto?

R. La seguridad de la población trabajadora debe estar asegurada contra el Estado capitalista opresor, que es el defensor de las grandes empresas y la élite gobernante. Los principales partidos tienen como objetivo establecer un Estado policial-militar para suprimir las aspiraciones de los trabajadores y los jóvenes. Por lo tanto, la clase obrera tendrá que establecer sus propios comités de acción en los lugares de trabajo para organizar la seguridad de los trabajadores.

Además, la humanidad en su conjunto está amenazada por una tercera guerra mundial imperialista. Estados Unidos está rodeando a China y amenaza con provocar una guerra mundial para defender su hegemonía. Ya ha provocado guerras en Medio Oriente y Afganistán. Cerca de allí, la India con armas nucleares y Pakistán se están metiendo en el belicismo. Para erradicar la amenaza a la seguridad, hay que eliminar el imperialismo.

Por otro lado, el terrorismo es una respuesta reaccionaria a la opresión capitalista. En muchos casos, la clase dominante instiga y alienta al terrorismo a utilizarlo más tarde contra la clase obrera y las masas. Muchas personas experimentaron esto durante la guerra comunal de 30 años. Después de los ataques terroristas del 21 de abril por parte de militantes islamistas, el gobierno declaró el estado de emergencia e impuso medidas antidemocráticas. El cinismo absoluto del gobierno y sus aliados fue subrayado por el hecho de que los principales líderes nacionales y funcionarios de defensa sabían de los ataques y no hicieron nada. Permitieron la matanza de cientos de personas inocentes, a fin de explotar la tragedia para sus propios fines políticos. El objetivo real de las medidas de Estado policial y la campaña antimusulmana no es el terrorismo, sino la clase trabajadora.

P. Los principales partidos están pidiendo un liderazgo fuerte y un gobierno estable para lograr la prosperidad social y económica. ¿Se puede lograr esto?

R. Un liderazgo fuerte y un gobierno estable para la clase dominante significa erigir un Estado policial-militar para frenar la resistencia de la clase trabajadora contra las políticas de austeridad dictadas por el FMI. Es una garantía para el capital financiero global de que el país es un refugio seguro para la inversión y la explotación ininterrumpida de mano de obra. Esto servirá a la élite capitalista hambrienta de ganancias a expensas de la clase trabajadora y las masas oprimidas del país.

P. Otro eslogan es la erradicación de la corrupción. ¿Se puede desarrollar el país si se elimina la corrupción?

R. El capitalismo contemporáneo está podrido hasta la médula y la corrupción es inherente a él. El problema es que una parte de las ganancias saqueadas de la clase trabajadora se distribuye entre los aliados corruptos de los explotadores, de una forma u otra. Por ejemplo, las comisiones comerciales son parte de la participación en las ganancias. No hay forma de que el capitalismo contemporáneo se purifique de la corrupción. Entonces, este eslogan tiene como objetivo engañar a los trabajadores y nada más. Para abolir la corrupción, todo el sistema capitalista debe ser derrocado y establecido el socialismo.

P. Las elecciones presidenciales a menudo se ven como una carrera de dos caballos, donde los votantes deben elegir el “mal menor”. ¿Está usted de acuerdo?

R. Eso es un fraude, impuesto al público por los defensores del capitalismo, particularmente la pseudoizquierda.

La experiencia de la clase trabajadora ha sido que el llamado "mal menor" siempre despeja el camino para el mal mayor. Cuando la gente vota para derribar un régimen opresivo votando por una alternativa capitalista, pensando que es el mal menor, en ningún momento se da cuenta de que ha quedado atrapada por los llamados partidos y sindicatos de “izquierda”.

A través de estos métodos, el capitalismo moribundo intenta sobrevivir hasta que la clase trabajadora lo desafíe con una alternativa socialista. Nuestra tarea es armar a la clase trabajadora con este programa socialista.

P. Con muchos partidos de izquierda en marcha, uno puede preguntarse qué significa ser de “izquierda” y “progresista” en el contexto político actual.

R. Aquí me gustaría volver a su primera pregunta y enfatizar que “izquierda” y “progresista”, en el contexto de hoy, deberían referirse a un programa socialista internacionalista y al partido que lo defiende. Todos los demás, de una forma u otra, son apéndices del capitalismo. Los llamamos la “pseudoizquierda”, y la clase trabajadora debe eliminarlos políticamente lo antes posible.

(Publicado originalmente en inglés el 12 de noviembre de 2019)