Tras las elecciones turcas: Cómo la pseudoizquierda se congregó tras el CHP

Primera parte: una liquidación política en el establishment capitalista

por Ulas Atesci y Alex Lantier
3 octubre 2019

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Las elecciones municipales turcas del 31 de marzo y la repetición del 23 de junio de la votación en Estambul fueron un hito en la integración de una gran franja de partidos pseudoizquierdistas de clase media en el establishment político. En medio de una ira creciente entre los trabajadores por por la desigualdad, la pobreza y el desempleo que van en aumento y los ataques sociales bajo el gobierno del islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP) del presidente Recep Tayyip Erdoğan, tiraron su suerte con el kemalista Partido Popular Republicano (CHP). Se congregaron tras la “alianza nación” dirigida por el CHP, el partido histórico turco del gobierno capitalista, y respaldado por el nacionalista kurdo Partido Popular Democrático (HDP).

Este giro fue dirigido por algunas de las organizaciones más grandes del bando pequeñoburgués, incluyendo al excastrista Partido Libertad y Solidaridad (ÖDP) y el estalinista-albanés Partido Laborista (EMEP). Aunque el dirigente del ÖDP, Alper Taş, se postuló por el CHP en el distrito Beyoğlu de Estambul, el EMEP apoyó a candidatos del CHP en las tres ciudades turcas más grandes —Estambul, Ankara e İzmir. Después de la decisión antidemocrática del AKP de forzar una repetición de las elecciones en Estambul, se alinearon tras el CHP y su candidato a la alcaldía Ekrem İmamoğlu, los representantes preferidos de sectores influyentes de la burguesía turca vinculados al imperialismo, especialmente la asociación patronal TÜSİAD.

Varios meses después de la repetición de las elecciones en Estambul, sus afirmaciones desacreditadas de que el CHP e İmamoğlu son una alternativa al AKP y Erdoğan quedan reveladas. De manera previsible, el CHP ha apoyado al AKP en asuntos clave de política exterior y doméstica. El dirigente del CHP Kemal Kılıçdaroğlu apoyó los preparativos del AKP para una nueva invasión de Siria por parte de Turquía, diciendo que estaba abierto a construir “un corredor de paz o una zona especial” en ese país. El propio İmamoğlu, que al final asumió como alcalde de Estambul, aclamó los planes reaccionarios del AKP para las deportaciones masivas de refugiados sirios desde Estambul, llamándolas “un proceso necesario para echar de Estambul a sirios no registrados”.

Un abismo de clase separa al Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) y Sosyalist Eşitlik (el Grupo Igualdad Socialista), su grupo simpatizante en Turquía, de esos partidos. Un resurgir internacional de la lucha de clases está en marcha, que incliye protestas de masas por la caída de las dictaduras en Argelia y Sudán, y oleads huelguísticas por toda Norteamérica y Europa en medio de una ira creciente por la desigualdad social, la guerra imperialista y la represión policial del Estado. Que las ocupaciones o intervenciones imperialistas que duran décadas en Afganistán, Irak o Siria estén desacreditadas, plantea la cuestión de construir un movimiento masivo contra la guerra y antiimperialista en la clase trabajadora.

La respuesta del ÖDP, el EMEP, y toda la capa pequeñoburguesa que estos partidos representan va en la dirección diametralmente opuesta. Mientras van apareciendo las condiciones para una movilización revolucionaria que una a la clase trabajadora contra la guerra imperialista y el capitalismo a lo largo del Medio Oriente y más allá, ellos intentan bloquear la oposición a la guerra, la austeridad social y la represión de Estado policial. Su apoyo al CHP refleja su alineación con la burguesía turca, y mediante esta con el imperialismo.

Una liquidación política en el bando del CHP

Después de las elecciones del 23 de junio, el ÖDP aclamó la victoria en Estambul de İmamoğlu, un multimillonario vinculado a la federación patronal TÜSİAD y al imperio corporativo Koç, el conglomerado industrial más grande de Turquía. En su declaración titulada “El pueblo ha ganado”, el ÖDP escribió: “El 31 de marzo y el 23 de junio también muestran que se viene el fin del régimen político islamista”. Jurando luchar contra “esta potencia fascista que asola a los trabajadores”, cocluyó: “¡Lo logramos juntos! ¡Ganamos juntos! ¡Juntos reestableceremos a Turquía!”.

El periódico del EMEP, Evrensel, aclamó el resultado como una “humillación pública” para Erdoğan, y escribió: “La unanimidad lograda en las elecciones debe ser transformada en una unidad permanente”. Aunque la directora del EMEP Selma Gürkan fue a Twitter para felicitar personalmente a İmamoğlu, la directora provincial del partido en Estambul Sema Barbaros declaró: “Las elecciones en Estambul tienen más significado que unas elecciones locales. El pueblo no solo eligió al alcalde de Estambul. También le dieron una lección importante al autoritarismo. … Lo que se necesita es transformar esta sociedad en una unidad duradera”.

A lo largo de la campaña electoral, este ambiente pequeñoburgués insistió en que nadie con simpatías de izquierda estaba obligado a apoyar la “alianza nación” contra el AKP, como parte de una lucha “por la democracia” y “contra el fascismo”. Esto era absurdo a primera vista. La “alianza nación” incluía al Partido del Bien, una facción escindida del ultraderechista Partido Movimiento Nacionalista (MHP) que rechazó el apoyo del MHP por Erdoğan tras el golpe de 2016 respaldado por la OTAN y se fue del MHP a causa de ello. De hecho, una estrecha mayoría de votantes rechazó sus llamamientos el 31 de marzo, votando por los candidatos de la “alianza de los pueblos” entre el AKP y el MHP.

Esto no desalentó a los partidos pequeñoburgueses que respaldaban al CHP, a pesar de todo. Tras su derrota en Beyoğlu el 31 de marzo, Taş dijo: “Seguiremos trabajando en las calles de Beyoğlu como si hubiéramos ganado. … Políticamente, estas elecciones las ganamos. Toda Turquía siguió, envidió, afirmó, aplaudió y se enorgulleció de nuestra campaña. Hicimos todo esto juntos. Todos trabajamos en esto. Seguiremos este trabajo, ustedes estarán seguros de que nosotros no perderemos este trabajo”.

El pequeño Partido Obrero Socialista Revolucionario (DSİP), la sección turca de la capitalista de Estado Tendencia Socialista Internacional y partido hermano del Socialist Workers Party de Gran Bretaña, apoyó a İmamoğlu. “¡Lo principal en estas elecciones es asegurar que los votantes que no votaron al AKP el 31 de marzo no voten al AKP de nuevo! E incluso, si ello se puede lograr, asegurar que los votantes voten por İmamoğlu”, declaró en una declaración sobre la repetición del 23 de junio de las elecciones en Estambul, y añadía: “Sin participar en el frente de İmamoğlu, haremos una campaña independiente declarando, ‘No fueron justos con [İmamoğlu], así que deberíamos darle lo que merece y votar por él’”.

La respuesta del pablista Partido Obrero Revolucionario (DİP) —la sección turca del Comité Coordinador para la Refundación de la Cuarta Internacional (CRFI [por sus siglas en inglés]) del Partido Obrero (PO) de Argentina, y el partido hermano del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK) de Savas Michael-Matsas de Grecia —fue solo superficialmente diferente. Se inclinó por apoyar directamente al CHP. Pero dejó claro su apoyo por los partidos burgueses, sobre todo el CHP, exigiendo a los parlamentarios turcos que se unieran en una Asamblea Constituyente para redefinir los cimientos legales del Estado capitalista.

Su declaración del 6 de mayo en las segundas elecciones de Estambul, titulado “¡Boicot! ¡Volved al seno de la nación! Por una Asamblea Constituyente sin ataduras”, el DİP escribió: “Todos los parlamentarios de la oposición deberían renunciar a sus escaños y volver al seno de la nación. … ¡Que el AKP y el MHP no opriman al pueblo! ¡Boicotead la repetición de las elecciones en Estambul, evacuad el parlamento impotente!”.

Apelando a la oposición burguesa a la acción, aunque indica su hostilidad a la alianza entre el AKP y el MHP, el DİP dejó clara su posición. En concordancia con el medio pequeñoburgués más amplio, se estaba alineando tras la alianza dirigida por el CHP —aunque el CHP es cómplice de todos los crímenes de la élite burguesa kemalista, incluyendo reiterados golpes militarres y la represión violenta del pueblo kurdo y de la clase trabajadora. Continuará (Publicado originalmente en inglés el 2 de octubre de 2019)