Las medidas de guerra comercial de Trump afectan a los mercados financieros

por Nick Beams
5 agosto 2019

Los mercados financieros de todo el mundo cayeron el viernes como resultado de la onda expansiva del sorpresivo anuncio del presidente de Estados Unidos, Trump, de que tenía la intención de imponer un arancel del 10 por ciento a partir del 1 de septiembre sobre otros productos chinos por valor de 300 mil millones de dólares.

El anuncio se sumó a las preocupaciones de que la escalada de la guerra comercial de Estados Unidos contra China exacerbará la tendencia a la baja en el crecimiento económico global. El resultado fue una carrera hacia la seguridad en los mercados financieros, elevando el precio de los bonos del gobierno y bajando los rendimientos de los bonos.

Este movimiento fue más pronunciado en Alemania, donde el rendimiento de los bonos del gobierno a 30 años entró en territorio negativo por primera vez en la historia. Durante un breve período, los rendimientos en todo el mercado estuvieron por debajo de cero.

Hubo una venta masiva en los mercados estadounidenses, con el índice bursátil S&P 500 registrando una caída para la semana del 3,1 por ciento. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años continuó por debajo del 2 por ciento.

Desde el inicio de la guerra comercial hace más de un año, Trump ha seguido intensificando los ataques de Estados Unidos, mientras que las negociaciones con los chinos han asumido un carácter intermitente. Sin embargo, esta última medida, luego de que Trump y el presidente chino, Xi Jinping, acordaron una tregua a fines de junio y la reanudación de las conversaciones, podría significar un colapso completo.

Se planearon más discusiones para el próximo mes en Washington luego de las conversaciones entre las dos partes en Shanghái esta semana. Pero hay crecientes dudas sobre si procederán.

Las cifras publicadas por el Departamento de Comercio el viernes muestran el impacto significativo del conflicto hasta el momento. Las importaciones estadounidenses desde China cayeron un 12 por ciento en los primeros seis meses de 2019 en comparación con el año anterior, mientras que las exportaciones estadounidenses a China cayeron un 18 por ciento. El comercio bilateral total en el primer trimestre del año cayó por debajo de los niveles con Canadá y México, la primera vez que ocurre en más de una década.

Respondiendo al último movimiento de Trump, el Ministerio de Comercio de China dijo que "tendría que tomar las contramedidas necesarias" si los aranceles continuaban. Agregó que el anuncio de Trump "viola seriamente" el acuerdo alcanzado entre el presidente de Estados Unidos y Xi.

No se ha tomado una decisión sobre si China asistirá a las conversaciones de septiembre, pero el tema está claramente bajo consideración activa. Cuando se le preguntó si el plan actual seguiría adelante, una portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, dijo: "Creemos que la pelota está actualmente en la cancha de los Estados Unidos. En este momento, Estados Unidos debe demostrar sinceridad".

En su análisis del último giro en la guerra comercial, el South China Morning Post dijo que China enfrentaría una decisión decisiva durante el próximo mes: abandonar las negociaciones o hacer grandes concesiones a la parte estadounidense.

El economista jefe de Citigroup Capital Markets Asia, Li-Gang Liu, puso en duda si las conversaciones de septiembre seguirían adelante. “Cuando las negociaciones colapsaron en mayo, el viceprimer ministro Liu aún volaba a Washington para hablar. Es difícil imaginar que China lo volvería a hacer si Trump está decidido a aumentar los aranceles", dijo al periódico.

Hablando ayer, Trump dio todas las indicaciones de que está decidido a seguir adelante. "China tiene que hacer muchas cosas para darle la vuelta", dijo. "Francamente, si no lo hacen, siempre podría aumentarlo de manera sustancial".

La última escalada contra China, que se produce solo un día después de la celebración de conversaciones descritas por la parte estadounidense como "constructivas", se produce en medio de indicios de un cambio más amplio en la agenda económica de la Casa Blanca en la dirección de la guerra de divisas.

Esto fue indicado por la respuesta de Trump a la decisión de la Reserva Federal de los Estados Unidos de reducir las tasas de interés en 0,25 puntos porcentuales el miércoles. Trump había criticado a la Fed por no reducir las tasas, alegando que el índice bursátil Dow Industrials de Wall Street sería 10.000 puntos más alto si no fuera por las políticas de la Fed.

Sin embargo, ahora parece haber un cambio de énfasis. "Lo que el mercado quería escuchar de Jay Powell [el presidente de la Fed] y la Reserva Federal era que este era el comienzo de un ciclo de reducción de tasas largo y agresivo que mantendría el ritmo de China, la Unión Europea y otros países del mundo”, Trump dijo después de la última decisión de la Fed.

Trump se refería a los movimientos hacia políticas monetarias más fáciles a nivel internacional, especialmente por parte del Banco Central Europeo, que se espera que se mueva significativamente debido al menor crecimiento de la zona euro. Dichas políticas tienden a elevar el valor del dólar. El efecto del aumento de la valoración es hacer que sea más difícil para los EE UU competir en los mercados mundiales de exportación al tiempo que disminuye el impacto de las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidoes.

Una nueva señal de un giro en la dirección de la política de la Casa Blanca se proporcionó en una entrevista en el canal comercial CNBC con Judy Shelton, una nominada por Trump para ocupar uno de los dos puestos vacantes en la junta de la Reserva Federal.

Shelton dijo que los bancos centrales en Europa. China y Japón estaban devaluando sus monedas a través de sus políticas monetarias y Estados Unidos debería hacer lo mismo. La política oficial de los Estados Unidos es que favorece un dólar fuerte y la posición de todos los gobiernos y bancos centrales es que la política monetaria no debe utilizarse para apuntar a la moneda. Pero, al igual que con el uso de aranceles, se está socavando la prohibición de esta forma de guerra económica.

"No creo que debamos hacer que sea más difícil para nuestros propios fabricantes competir en el país contra las importaciones de otros países en los que han recurrido realmente al engaño, a través de la devaluación de la moneda, para que parezca que están ofreciendo lo mismo en un momento mejor precio", dijo.

En una advertencia de hacia dónde se dirigen las relaciones económicas internacionales, Shelton comparó la situación actual con las políticas de "mendigar a tu vecino" de la década de 1930. El resultado de ese conflicto económico fue la erupción de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

(Publicado originalmente en inglés el 3 de agosto de 2019)