Miles protestan campos de concentración en Estados Unidos

por Josh Varlin
4 julio 2019

Miles de personas protestaron el martes en los Estados Unidos bajo la consigna "Cierren los campos", exigiendo el cierre de la red de campos de concentración en los que se detiene a los inmigrantes.

Organizadas por el grupo liberal MoveOn y las organizaciones centradas en los derechos de los inmigrantes y los derechos humanos en general, las protestas fueron una expresión pequeña pero significativa de la oposición masiva al trato brutal de los inmigrantes a manos del Servicio de Inmigración y Control Aduanas (ICE, siglas en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Se planificaron casi 200 protestas en los Estados Unidos, en ciudades importantes y en ciudades más pequeñas por igual. La Ciudad de Nueva York, Boston, Minneapolis, Dallas, Las Vegas, Detroit, Houston, San Diego, San Francisco, Los Ángeles, Chicago, Portland y Seattle vieron protestas, algunas de ellas con cientos de asistentes. También se planearon protestas en Stuart, Florida; Lubbock, Texas; Coeur d’Alene, Idaho; Lincoln, Nebraska; Biddeford, Maine; y Minocqua, Wisconsin.

Jóvenes judíos protestan campos de concentración el 30 de junio [crédito: Ariel]

La mayoría de las protestas se llamaron simplemente "Cierren los campos", pero otros indicaron un reconocimiento creciente de que el trato bárbaro de los inmigrantes en los campos de concentración tenía implicaciones más amplias: “Acaben los fondos a ICE/CBP: No más familias separadas y campos para niños”, en Denver y “La separación familiar es una tortura” en Miami son solo dos de los ejemplos.

Muchas de las protestas se realizaron frente a las oficinas de los representantes del Congreso, exigiendo en gran medida que implementen leyes para cerrar los campos de detención. Otras se realizaron en plazas públicas o frente a centros de detención, mientras que al menos una fue un "agradecimiento" a los diputados supuestamente proinmigrantes por sus posturas. Newsweek informó que los manifestantes exigieron "tres cosas a los legisladores el martes: cerrar los campamentos, dejar de financiar toda la detención familiar y reunir a las familias. También quieren que los miembros del Congreso sean testigos de las condiciones de detención y que visiten personalmente las instalaciones esta semana mientras están en receso".

Los carteles, particularmente los hechos a mano expresan una sana solidaridad con los inmigrantes y la oposición a los ataques viciosos contra sus derechos democráticos. "No $ para la detención y deportación", "¡Los niños se están muriendo!", "¡Ponga a los verdaderos ladrones en jaulas!" y "¡Nunca más es ahora!" fueron algunos de los carteles.

Los manifestantes en todo el país también expresaron su indignación por los campos de concentración y el amplio apoyo a los derechos democráticos entre trabajadores, inmigrantes y nativos por igual.

“Nunca más significa nunca más”, jóvenes protestan campo de concentración de Trump [crédito: Never Again Action]

"Es difícil mirar esto y no pensar en los campos de concentración", dijo a al.com Genie Taylor, una trabajadora de bienestar infantil que protestaba en Birmingham, Alabama. "Creo que la mayoría de la gente está horrorizada".

El 30 de junio, antes de las protestas del 2 de julio, 36 activistas fueron arrestados fuera de un centro de detención de ICE en Elizabeth, Nueva Jersey. El Centro de Detención Elizabeth, que es administrado en forma privada por Core Civic, fue el sitio de una protesta organizada por activistas judíos y un grupo de derechos de los inmigrantes.

La protesta fue en parte una respuesta a los cínicos argumentos semánticos presentados por los defensores de los campos de concentración, quienes se sienten ofendidos por el término y contrastan periódicamente el Holocausto con los ataques actuales contra inmigrantes.

Un comunicado de prensa abordó esto: “Los funcionarios electos pasan más tiempo discutiendo sobre el lenguaje utilizado para describir estas condiciones que para abordar la crisis en sí. Dicen que hablan por nosotros, los judíos, pero no lo hacen. Nos negamos a permitir que los políticos utilicen nuestro trauma como una distracción de las atrocidades masivas cometidas por ICE y la CBP en la frontera y en todo el país".

Los manifestantes gritaron "¿De qué lado estás?" y sostuvieron pancartas y carteles que decían: "Nunca más es ahora" y "Los judíos contra el ICE dicen nunca más para nadie". Los arrestados fueron objeto de cargos y recibieron citaciones.

Una coalición similar organizó una protesta el martes en Boston que atrajo a unas 1.000 personas, donde 18 fueron arrestadas. Michaela Caplan, organizadora, dijo: "Cuando crecimos escuchando las palabras ‘nunca más’, se refiere a un momento como este".

Un cartel decía: "Anne Frank fue rechazada".

Está claro que los informes desde el interior de los campamentos han conmocionado y horrorizado al público. El anuncio de que Fort Sill en Oklahoma, que fue el sitio de un campo de internamiento para los estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial, sería el sitio de un centro de detención de inmigrantes, confirmó la resurrección de los peores crímenes del siglo XX y la historia de Estados Unidos.

Un informe de junio de la Associated Press sacó a la luz algunas de las condiciones tortuosas en que se encuentran los niños inmigrantes y también ha generado oposición. El informe de AP descubrió que había niños cuidando bebés, y una niña les dijo a los reporteros: "Un agente de la Patrulla Fronteriza vino a nuestra habitación con un niño de 2 años y nos preguntó: ¿Quién quiere cuidar a este niño?".

Las protestas expresan la creciente oposición a los crímenes del Gobierno de Trump contra los inmigrantes, pero hasta ahora están dirigidas por fuerzas vinculadas al Partido Demócrata.

A pesar de la postura de algunos de sus miembros, el Partido Demócrata es hostil a los derechos de los inmigrantes. Sus miembros en la Cámara de Representantes aprobaron abrumadoramente dos versiones de la legislación que otorga más de $4 mil millones a ICE y la CBP para financiar su represión xenófoba. Los demócratas del Senado también votaron abrumadoramente a favor de financiar a la Gestapo estadounidense.

Los demócratas "progresistas", incluida la representante de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, votaron en contra de ambas versiones, pero solo después de asegurarse de que la versión de la Cámara de Representantes llegara al plenario para su votación.

Si bien la Administración de Trump ha intensificado los ataques contra los inmigrantes, el presidente Donald Trump se basa en las políticas de su predecesor demócrata, quien deportó a más inmigrantes que cualquier otro presidente.

El Partido Demócrata está atacando en gran medida a Trump en el tema de su supuesta cercanía a Rusia, en lugar de a la red de campos de concentración que está construyendo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 3 de julio de 2019)