En Salinas, California, obreros de procesamiento de comidas hacen huelga en oposición a sindicato

por Rafael Azul
15 junio 2019

Cientos de trabajadores de la compañía Fresh Express, de la industria alimenticia, llevaron a cabo una huelga no autorizada el martes 11 de junio, exigiendo mejores sueldos y condiciones de empleo.

Un video en el Californian, diaro de Salinas, muestra a los trabajadores concentrárse ante los portones de la fábrica. David Rangel, quien trabaja de cargador en Fresh Express desde hace 23 años, condenó las condiciones peligrosas, y la negativa de esta riquísima empresa a firmar un contrato nuevo. Los sueldos para la mayoría de sus trabajadores oscilan entre 9,40 y 16 dólares (EUA).

El “Sindicato Unido de Producción y Ventas de Alimentos” (United Food and Commercial Workers Union, UFCW) que prohibía que los obreros hicieran paro a lo largo de seis meses de negociaciones fracasadas, rehusó a apoyar la huelga. Pete Maturino, líder del local 5 de la UFCW la repudió, declarando que el “sindicato no la autorizaba” y que los trabajadores se “ponían en peligro” al desobedecer la clausula de prohibición de huelga mientras la UFCW negociaba un nuevo contrato.

Foto tomada por trabajador en huelga espontánea

En menos de veinticuatro horas, oficiales de la unión y de la empresa repentinamente anunciaron que habían llegado a un acuerdo, aunque se niegan a darles ninguna información a los 600 trabajadores de la fábrica.

Adriana García, ex empleada, con cinco años de experiencia en Fresh Express, le dijo a la prensa de Salinas: “Las condiciones allí atentan contra la salud; … de eso se queja todo el mundo”. Además de moho en la planta, García dijo que las máquinas eran viejas y peligroso usarlas.

Los obreros piden un aumento de 3 dólares al cabo de tres años.

En los últimos años se ha popularizado la venta de ensaladas preparadas en los supermercados, las ganancias son altas para empresas tales como Fresh Express.

En Facebook un trabajador comenta que aunque la agricultura y los productos alimenticios son fuente de grandes ganancias, los sueldos de trabajadores agrícolas de la alimentación no reflejan nada de eso. Muchos de esos obreros son inmigrantes.

El valle de Salinas es una de las zonas agrícolas más ricas de Estados Unidos, famosa por ser la “fuente de ensaladas” de este país. En medio de tanta abundancia, los trabajadores que producen toda esa riqueza para empresas como Fresh Express encaran pobreza, hambre y viviendas en ruina.

De todos los condados estadounidenses el de Monterey, que incluye a Salinas, es el tercero en producción agrícola; genera nueve mil millones de dólares cada año. Cuenta al mismo tiempo con la tasa más alta de inseguridad alimentaria de California, 49 por ciento, según un estudio del 2010 del California Institute for Rural Studies, en asociación con la Land Based Training Association y el Departmento de Salud del Condado de Monterrey.

Para toda California, la agricultura genera cien mil millones de dólares para su PBI. Al mismo tiempo, muchos trabajadores del campo y de la alimentación son pobres y están hambrientos.

Aun cuando en Salinas la patronal se queja de la escasez de mano de obra en esa región, los sueldos siguen siendo muy bajos, especialmente cuando se tiene en cuenta las condiciones desesperadas de viviendas que existen en esa región.

Muchos obreros viven en familias hacinadas en casas rodantes y otras clases de viviendas marginales; según un informe, en Salinas es “densa con automóviles y casas rodantes”, que son lugares donde vivir para la gente. La falta de viviendas a precios razonables en parte se debe a la proximidad del Condado de Monterrey al Silicon Valley y a la Bahía de San Francisco. En Salinas los alquileres mensuales para departamentos de una y dos recámaras son más de mil seiscientos dólares. La casa media para una sola familia cuesta más de 550 mil dólares.

Más de uno de cada tres niños en las escuelas públicas primarias de Salinas no tiene dirección postal y por lo tanto técnicamente está sin techo.

En el 2017 los obreros de otra empresa de ensaladas, Taylor Farms, también hicieron una huelga no autorizada de un día, exigiendo un aumento de 2,50 dólares por hora. Esos trabajares se rebelaban contra el local 890 del Sindicato Teamsters (camioneros, IBT) que, al igual que la UFCW, impone los deseos de la patronal a los obreros a quienes les cobra mensualidades.

El Californian informa que los trabajadores de Taylor Farms lograros aumentos de 1,50 dólares en el verano de 2017 y 1 dólar en enero del 2018. Jorge Valenzuela, dirigente del Local 890 de los Teamsters, le comentó a ese diario sobre las huelgas en Taylor Farms y Fresh Express: “Si los trabajadores hacen huelgas no autorizadas, se arriesgan a que los despidan porque esencialmente quiebran sus contratos con las empresas”.

Salinas tiene una larga historia de combatividad obrera, que remonta a las huelgas y manifestaciones de obreros migrantes, muchos de ellos de Filipinas y México, durante los años 1930 y 1970. Impulsados por la pobreza, el hambre y la falta de viviendas, los trabajadores agrícolas de California otra vez se encarrilan en la lucha. Esto los hace chocar con los sindicatos ligados a las empresas, a los dos partidos políticos de las grandes empresas, y al sistema de ganancias que defienden.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de junio de 2019)