Grupo de Facebook de "chalecos amarillos" con 350.000 miembros suspendido el día de las elecciones europeas

por Will Morrow
30 mayo 2019

El domingo, la jornada electoral europea, el mayor grupo de Facebook asociado con las protestas de "chalecos amarillos" en Francia, con más de 350.000 miembros, fue suspendido para que los miembros no pudieran publicar o compartir información sobre ellos.

El grupo, llamado "Francia en furia - Mapa de manifestaciones" (France en colère - Carte des rassemblements), es utilizado por sus miembros para organizar las localidades para las manifestaciones de los "chalecos amarillos" contra el Gobierno de Emmanuel Macron y para compartir artículos de prensa, declaraciones políticas y videos de violencia policial.

A las 12:29 p.m. el domingo, uno de los administradores del grupo publicó un aviso informando a los miembros que "después de los cambios automáticos introducidos por Facebook a partir del 6 de mayo de 2019, las notificaciones para los grupos de los Chalecos Amarillos apenas aparecen, dando la impresión de inactividad del movimiento". El mensaje daba instrucciones para que los miembros anulen manualmente los cambios introducidos por Facebook para mostrar notificaciones de nuevas actividades.

Los administradores anunciaron además que "hemos estado encontrando dificultades técnicas importantes desde esta mañana", sin proporcionar más información. "No podemos encontrar una solución duradera de momento. Por lo tanto, estamos tomando la delicada decisión de suspender al grupo. Esperamos una resolución de la situación al final de la tarde”. La congelación duró hasta las primeras horas de la mañana de ayer.

En un grupo de Facebook, cada miembro puede publicar material en la página del grupo, que es visible para todos los demás miembros. Muchos miembros del grupo publicaron comentarios en respuesta al anuncio en contra del acto de censura por Facebook. Algunos dijeron que podían agregar comentarios a las publicaciones existentes, pero no podían publicar o compartir publicaciones.

“En efecto, hice el cambio como se indicó porque parecía que nadie estaba comentando. Larga vida a la censura de Facebook", dijo uno. "Estoy seguro de que Facebook está interrumpiendo intencionalmente a este grupo", dijo otro. "Imposible publicar y, por lo tanto, informar", respondió un tercero.

Otros señalaron la reciente visita realizada por el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, al presidente Macron el 10 de mayo. "Desde la visita de Macron con el jefe de Facebook, solo recibo un número muy pequeño de notificaciones de la página en mi entrada de noticias", escribió otro. "Dictadura, y no es por casualidad que Macron se reunió con el director de Facebook. Dictadura".

No se ha publicado más información ni por los administradores del grupo ni por Facebook sobre las restricciones en sus notificaciones y publicaciones. Sin embargo, es inconcebible que las acciones de Facebook para restringir la información en el grupo de "chalecos amarillos" se puedan realizar sin la participación directa y la contribución del Gobierno de Macron.

El Gobierno de Macron y otros importantes Estados europeos han utilizado las elecciones de la Unión Europea (UE) para intensificar su colaboración con Facebook para censurar la red de medios sociales, bajo el lema de combatir las "noticias falsas" y la "polarización" del contenido.

Esto se ve como una característica crítica del impulso para reprimir el crecimiento de huelgas, manifestaciones y otras formas de oposición social en la clase trabajadora, que se organizan cada vez más en línea. Las protestas de los "chalecos amarillos" se han organizado casi en su totalidad en Facebook, al igual que la creciente oposición de los maestros franceses, que están organizando manifestaciones en Facebook contra las reformas a la educación "blanquistas" reaccionarias por el Gobierno de Macron.

Un video de la policía usando gas lacrimógeno contra las protestas de docentes en Toulouse el jueves pasado se ha visto miles de veces, principalmente a través del grupo de Facebook "Lapiceros rojos".

La reunión de Zuckerberg con Macron el 10 de mayo se dedicó a repasar la primera mitad de un año de colaboración, la primera de su tipo con cualquier Gobierno del mundo, en la que los funcionarios franceses han sido invitados directamente a las oficinas de "moderación" de contenido en Facebook para analizar el material censurado de las noticias de los usuarios. Debido a que lo que aparece en las redes de noticias por un usuario está determinado por los propios algoritmos de Facebook, la empresa y el Estado pueden controlar la difusión del material.

Zuckerberg, quien tiene un patrimonio neto personal de US$67,3 mil millones, después escribió que el propósito de la reunión era revisar las "decisiones matizadas" que se deben tomar en relación con "cómo debemos manejar el contenido que no es ilegal pero que podría causar daño".

En otras palabras, fue para discutir la supresión de contenido que “no es ilegal”, es decir, la libertad de expresión legalmente protegida. Por supuesto, como en los censores zaristas de antaño, lo que se considera "dañino" está determinado por la clase dominante y sus agencias policiales.

El informe del Gobierno de Macron sobre su cooperación con Facebook, publicado para coincidir con la visita de Zuckerberg, dejó en claro que el contenido "dañino" incluye cualquier material, como videos de violencia policial, huelgas de trabajadores y manifestaciones, que estimulen o expresen la oposición entre los jóvenes y los trabajadores a las políticas de la élite política y los niveles sin precedentes de pobreza y acumulación de la riqueza por la oligarquía financiera.

O, en palabras del informe, la capacidad de Facebook para determinar cuál contenido se muestra en las noticias de un usuario "desempeña un papel esencial" en la "capacidad de las redes sociales para prevenir o acentuar problemas en la cohesión social".

El informe presenta la estrategia del Gobierno para "responsabilizar a las plataformas de redes sociales" con censurar las comunicaciones sociales. Trabajar directamente con los gigantes de los medios sociales "tendría el beneficio de minimizar la apertura a las críticas relacionadas con el riesgo de manipulación de información" por parte del Estado, explica el informe. En otras palabras, Facebook tomaría medidas, en lugar de hacerlo en nombre del Gobierno y sus agencias de inteligencia, para evitar desafíos a la violación de los derechos de libre expresión en la población.

Facebook estableció una sede de censura para las elecciones europeas este año, que denominó su "sala de guerra", en Dublín, que el periódico Guardian visitó este mes. El periódico informó el 5 de mayo que, hasta la votación, "y durante varios días después, alrededor de 40 personas se sentarán frente a las pantallas durante todo el día, monitoreando el ritmo cambiante de la conversación en línea, buscando señales de manipulación, noticias falsas o discursos de odio”. Están “respaldados por una red global que incluye expertos en inteligencia de amenazas, científicos de datos, investigadores e ingenieros".

La supuesta lucha contra las "noticias falsas" constituye la justificación para una censura sin límites de la información de noticias que no se aplica para las mentiras del Gobierno y sus portavoces de propaganda en los medios corporativos. Un objetivo central de la censura de las corporaciones tecnológicas, incluido Google, ha sido el World Socialist Web Site .

La represión en las redes sociales es parte de un gran ataque contra la libertad de expresión y los derechos democráticos de la clase trabajadora y los preparativos para la dictadura de una clase dominante que se siente asediada por el crecimiento de las luchas de la clase trabajadora.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 29 de mayo de 2019)