Incursión armada de ICE en casa de una estudiante y pastora luterana en Chicago secuestra a tres

por Jacob Crosse
20 mayo 2019

Un estimado de 20 agentes armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) llevaron a cabo una redada militarizada en una casa en Chicago el miércoles pasado, secuestrando a una estudiante pastora, a su esposo y primo.

Betty Rendón había estado predicando en la iglesia luterana Emaus en Racine, Wisconsin, durante aproximadamente tres meses mientras estudiaba para obtener su doctorado de la Escuela Luterana de Teología en Chicago cuando fue secuestrada por agentes federales la semana pasada. Por varios años, Rendón había estado llevando a cabo su proceso de solicitud de asilo en los Estados Unidos. Su solicitud más reciente fue rechazada, pero todavía estaba tratando de abrirse camino a través del proceso de apelación bizantino.

Oriunda de Colombia, Rendón había huido luego de un ataque en la escuela donde trabajaba que dejó a varios maestros heridos. Al llegar a los Estados Unidos, la solicitud inicial de asilo de Rendón fue rechazada porque los agentes federales no pudieron localizar un informe policial para verificar sus reclamos, pese a que el ataque es ampliamente conocido por los habitantes del lugar, según Rendón.

Pastora Betty Rendón

ICE aún no ha emitido una declaración detallando por qué se llevó a cabo esta redada, ni ninguna información sobre el lugar dónde se encontraban Rendón y su familia. Más tarde, amigos y familiares descubrieron que Rendón se encuentra recluida en el Centro de Detención Kenosha en Wisconsin, a unos 100 km al norte de Chicago.

En una entrevista con el Racine Journal Times, Stephanie Mitchell, profesora de Carthage College y feligrés de Emaus, recordó los eventos que llevaron al secuestro de Rendón. Mitchell visitó a Rendón en el centro de detención el sábado pasado.

Según Mitchell, los funcionarios de ICE llevaron a cabo una parada de tráfico a la hija de la pastora —cuyo nombre aún no se ha dado a conocer—mientras conducía a su hija de cinco años a la escuela desde su casa en Chicago. Pese a que la hija de la pastora Rendón es elegible para DACA, o Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, fue esposada y arrestada; más tarde los oficiales armados del ICE la llevaron a ella y a su hija (nacida en los Estados Unidos) de regreso a su casa.

Mitchell fue sorprendida por el tamaño de la fuerza militar utilizada para secuestrar a una pastora y su familia. “Esta fue una redada cuidadosamente planeada que involucró a una gran cantidad de policías de tareas pesadas, varios vehículos policiales, quizás 20 agentes, todos armados como si estuvieran invadiendo un espacio ocupado por algún tipo de criminal peligroso”, continuó Mitchell. “En cambio, era una pastora [luterana] y su familia que se ocupaban de sus asuntos cotidianos”.

Al llegar a la casa, los agentes de ICE abordaron al esposo de Betty, Carlos, cuando salía de la casa para ir a trabajar. Múltiples agentes armados llegaron a la casa con armas y comenzaron a gritarle en inglés. Los agentes lo empujaron violentamente y lo obligaron ilegalmente a abrir la puerta de su casa. Una vez que los matones armados se abrieron paso, se trasladaron de habitación en habitación hasta que localizaron a Betty Rendón, todavía en pijama, y la arrestaron. Los agentes también secuestraron a un adulto primo suyo, Felipe, quien estaba como huésped de la familia.

Luego de su arresto, los agentes de ICE permitieron a Rendón hacer arreglos para que su nieta fuera recogida en la escuela por sus abuelos paternos, ya que todos los adultos de la casa habían sido detenidos. Finalmente, la hija de Rendón fue liberada —ya que está legalmente protegida por DACA— y no debería haber sido un objetivo de ICE. Mientras Rendón estaba haciendo los arreglos para su hija, envió un mensaje de texto a los miembros de su iglesia informando que no podría predicar el domingo 12 de mayo, Día de la Madre.

De acuerdo con una publicación en Facebook escrita en la página de la iglesia, después de que los agentes arrestaron a todos los adultos, asumieron una actitud festiva. Al parecer, los agentes no esperaban “arrestar a tanta gente en una sola redada”. En su júbilo, los agentes descuidaron la casa y olvidaron asegurarla después de secuestrarlos, dejando las puertas abiertas, sin seguro. Un vecino de los Rendón llamó a la policía para presentar un informe al darse cuenta de que la casa había sido saqueada y los artículos de valor fueron robados.

Se organizó una vigilia de oración el miércoles por la noche en las afueras del Centro de detención de Kenosha para exigir la liberación de los detenidos. Asistieron feligreses de la iglesia y miembros de la comunidad disgustados por las tácticas de mano dura empleadas por la Gestapo estadounidense.

Más de 100 trabajadores, jóvenes, inmigrantes y miembros de la comunidad asistieron a la vigilia en apoyo de Betty y la liberación de su familia. Los letreros muestran consignas como “ALTO A ICE”, “No al muro”, “¿A quién deportaría Jesús?” y, finalmente, “Abolir ICE”.

Mientras que los Rendón están actualmente encarcelados en los confines hostiles del centro de detención de Kenosha, cientos, sino miles de personas que buscan asilo en los Estados Unidos se ven obligadas a permanecer a la intemperie con nada más que una manta reflectiva Mylar. Las fotos recientes enviadas el fin de semana pasado a CNN desde el interior de la estación fronteriza de McAllen, Texas —una de las nueve estaciones ubicadas en el valle del río Grande— muestran las horribles condiciones que sufren los solicitantes de asilo.

Las fotos muestran una escena de caos y miseria: cientos de familias, incluidas mujeres con niños pequeños, se ven obligadas a acurrucarse en tiendas de campaña improvisadas y dormir en las rocas. Obligados a vivir en estas condiciones, no es sorprendente que se propaguen enfermedades desenfrenadamente en todas las instalaciones.

La exposición de estas condiciones criminales se utilizará para promover la demanda “humanitaria” de Trump, los demócratas y el New York Times de $4,5 mil millones adicionales en fondos para sofocar la “crisis” manufacturada en la frontera sur que ha sido creada por la negativa ilegal de la Administración Trump para procesar las solicitudes de asilo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 16 de mayo de 2019)