La incertidumbre se cierne sobre el acuerdo fronterizo en Estados Unidos a medida que se acerca el plazo de cierre

por Patrick Martin
15 febrero 2019

Los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos continuaron trabajando en el lenguaje legislativo exacto para implementar el acuerdo “en principio” alcanzado el lunes, para financiar más de una cuarta parte del gobierno federal, dos días antes de la fecha límite del sábado a las 12:01 a.m. para otro cierre federal.

El presidente Trump se ha negado a comprometerse definitivamente a firmar los proyectos de ley de financiamiento, alegando que estaba esperando la palabra final para que la Casa Blanca podría determinar si hubiera algunas “minas terrestres” en el acuerdo hecho por los demócratas del Congreso para darle 1.375 miles de millones de dólares para los 88,495 kilómetros de nuevas barreras fronterizas, descritas de diversas maneras como “muro” y “cerca”.

Los líderes demócratas del Congreso han tratado de presentar su capitulación ante Trump acerca del muro como una victoria, señalando que la cantidad es inferior a los $1.6 mil millones que Trump rechazó en diciembre, lo que obligó a un cierre de 35 días del gobierno federal. Pero dado el paso del tiempo desde entonces, los $1.375 mil millones en realidad permiten una tasa de gasto diario más agresiva en “seguridad fronteriza” por el resto del año fiscal actual, que finaliza el 30 de septiembre: $6 millones por día en comparación con los $5.6 millones en la legislación aprobada por el Senado hace dos meses.

Más importante aun efectivamente el liderazgo demócrata ha señalizado que la administración de Trump tendrá la libertad de mover el dinero dentro del presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), y quizás incluso de otros departamentos, para financiar el muro. Además, abandonaron los esfuerzos para establecer un límite en el número de inmigrantes que pueden ser detenidos en cualquier momento, dando a Inmigración y Control de Aduanas (ICE) una mano libre para llevar a cabo redadas masivas y ampliar la detención de inmigrantes y solicitantes de asilo, entre ellos decenas de miles de niños.

Funcionarios de la Casa Blanca, incluido el director interino de presupuesto, Mick Mulvaney, han citado las posibilidades que ofrece la legislación y afirman que podrán aportar todos los fondos necesarios para los esfuerzos de construcción del muro durante los siete meses restantes en el año fiscal 2019.

El paquete legislativo en realidad consta de siete proyectos de ley del gasto, lo que proporciona un total de $320 mil millones en asignaciones. Solo uno de los proyectos de ley que proporciona

$49.4 mil millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional, DHS involucra directamente fondos necesarios para arrestar y encarcelar inmigrantes y para construir el muro. Los trabajadores de otros ocho departamentos federales, incluidos Agricultura, Comercio, Vivienda, Interior, Justicia, Estado, Transporte y Tesorería, y numerosas agencias independientes, fueron tomados como rehenes por la Casa Blanca de Trump y mediante esta acción forzar la aprobación del muro en la frontera de Estados Unidos y México.

Una parte del paquete legislativo es un aumento salarial general de 1.9 por ciento para todos los trabajadores civiles federales anulando la congelación salarial anunciada por el presidente Trump a fines de 2018 pero aún muy por debajo de la tasa de inflación, lo cual equivale a una reducción efectiva de los salarios. El personal militar recibió un aumento de 2.6 por ciento en la tarifa de pago para el año fiscal en curso en la legislación que fue promulgada el otoño pasado.

En las declaraciones del miércoles, los líderes demócratas de la Cámara de Representantes predijeron la aprobación de los siete proyectos de ley en la Cámara de Representantes el jueves, a lo que seguirán los votos en el Senado, probablemente el viernes, en un esfuerzo por vencer el plazo de medianoche.

El presidente del Comité Demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, defendió explícitamente las concesiones a Trump acerca del muro. Dijo a los periodistas: “Es razonable respaldar la construcción de los 88,495 kilómetros de barrera adicional de manera tal que sea consistente con nuestro enfoque basado en la evidencia para encontrar puntos en común y mejorar la seguridad en nuestra frontera”.

Un representante demócrata del Comité de la Conferencia que elaboró el acuerdo el Representante David Price de Carolina del Norte dijo: “Creo que es el mejor acuerdo posible que podríamos obtener en estas circunstancias, y es un logro considerable, por lo que estoy abogando con confianza por un voto de ‘sí’”.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, enfatizó que una abrumadora mayoría de los demócratas en la Cámara respaldaría el acuerdo. “Tenemos que hacerlo”, dijo ella. “Tenemos que hacerlo. Creo que estamos en un lugar bastante bueno”.

El representante Tony Cárdenas de California, un líder del Bancada Hispano del Congreso, dijo sobre el acuerdo con Trump: “No es donde queremos estar a largo plazo, pero creo que es un progreso ... Nos sentimos bien. Me siento bien al respecto.”

Los defensores de los derechos de los inmigrantes no estaban “sintiéndose bien” sobre el acuerdo, que invierte 49 mil millones de dólares más en el aparato represivo del Departamento de Seguridad Nacional.

Alex Sánchez, un líder de Homies Unidos, que abogan en nombre de los jóvenes centroamericanos, tanto inmigrantes como deportados, dijo al World Socialist Web Site: “Los inmigrantes no consiguieron nada en este trato. En todo caso, fuimos sacrificados en todo esto. El cierre del gobierno afectó a mucha gente. El compromiso demócrata muestra que no pusieron en primer plano los intereses de los inmigrantes, pero han jugado esta carta durante mucho tiempo”.

Sánchez señaló que la ola de deportaciones masivas en realidad comenzó bajo los gobiernos demócratas, con la aprobación de una ley conocida como IIRAIRA en 1996 durante la administración Clinton. Añadió: “El muro es solo una barrera para no tratar las causas fundamentales de la migración en masa. La pregunta que nadie se hace es: ‘¿Por qué tenemos personas que huyen de todos estos países?’”.

“La intención de construir muros que se extiendan en el terreno áspero es hacer que la gente muera”, continuó. “Esto es intencional. El hecho que los grupos de la Patrulla Fronteriza y Minutemen [una fuerza paramilitar fascista] estén profanando las reservas de agua, da una clara visión que este gobierno nos quiere muertos. Es una forma de matarnos indirectamente”.

En respuesta al esfuerzo de los demócratas por salvar la cara de su derrumbe en la pared al librar una lucha falsa para limitar la cuota de camas para inmigrantes detenidos en el interior de los Estados Unidos a 16,000 en lugar de 20,000, Sánchez dijo: “Me gustaría decirles a los demócratas que vayan a hablar con cada uno de los miembros de las familias de esos 16,000 detenidos. Están usando nuestras vidas para comprometernos y esto solo puede ser descrito como tortura: tortura para las personas detenidas y para nuestras familias”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 14 de febrero de 2019)