Los demócratas capitulan ante Trump, acuerdan la financiación del muro

por Eric London
14 febrero 2019

Justo 15 minutos antes de que Donald Trump se dirigiera a un mitin en la ciudad fronteriza de El Paso, Texas, los líderes del Senado anunciaron que los demócratas y los republicanos habían llegado a un acuerdo para evitar otro cierre del gobierno, que comenzará el sábado a las 12:01 a.m.

El acuerdo es una completa capitulación por parte del Partido Demócrata de la agenda fascista de Trump. Según los informes iniciales, incluye $1.4 mil millones en fondos para un muro de acero y no se reduce el límite total de inmigrantes que pueden ser detenidos cualquier noche.

Asistentes principales del Congreso afirman que el acuerdo permitiría a Trump expandir la detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por más del 20 por ciento. El Hill señaló que el acuerdo proporciona "suficiente flexibilidad para alcanzar el nivel solicitado por el presidente de 52,000 camas".

Según CNN, el acuerdo también incluye un aumento adicional de $1.7 mil millones en gastos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye ICE y La Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Entre los cantos de “¡USA! ¡USA!”, y “¡Construye el muro!” en su mitin de El Paso, Trump denunció al “socialismo” y a la “izquierda radical” y afirmó que aún no estaba al tanto de los detalles del acuerdo. "Probablemente tengamos algunas buenas noticias", dijo, refiriéndose al hecho de que los demócratas probablemente cederán las llamadas para un límite a las detenciones de inmigrantes.

"Estamos preparando el escenario", agregó, indicando que podría mover miles de millones de dólares para construir su muro sin importar el monto total oficialmente asignado por el Congreso. "Estamos construyendo la pared, de todos modos. El muro se va a construir".

El jefe de personal de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, le dijo al "Domingo de Fox News" durante el fin de semana que cualquier acuerdo le brindaría a Trump cobertura política y flexibilidad administrativa para asignar miles de millones de dólares si lo considera conveniente: "Tomaremos todo el dinero que nos puedan dar y luego nos iremos y encontraremos el dinero en otro lugar legalmente para asegurar esa barrera del sur. Pero esto se va a construir con o sin el congreso”, dijo.

La presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aceptó el acuerdo y el Partido Demócrata está lanzando sus patéticas excusas para su inevitable capitulación. La presidenta demócrata del Comité de Asignaciones de la Cámara, Nita Lowey, quien es una de las líderes del comité conjunto de conferencia bipartidista Cámara-Senado que elaboró el acuerdo, dijo dócilmente: "Hicimos lo mejor que pudimos".

El senador demócrata Patrick Leahy agregó: "No hay ni uno solo de nosotros que va a obtener todo lo que queremos, pero nadie lo hace. Pero vamos a obtener lo que es mejor para los Estados Unidos".

La capitulación significa que miles más morirán en el desierto después de ser forzados a cruzar en un terreno más inhóspito, y decenas de miles más serán detenidos en los Estados Unidos mientras esperan audiencias de inmigración.

También el lunes, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito falló a favor de los planes de construcción del muro de la administración Trump, emitiendo una decisión que determinó que la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante de 1996 (IIRAIRA) otorga al Departamento de Seguridad Nacional el poder legal para construir un muro independientemente de las normativas medioambientales.

El fallo 2-1 de la corte de apelaciones federal más "liberal" fue emitido por la jueza M. Margaret McKeown, nombrada por Clinton, y Jacqueline Nguyen, nombrada por Obama.

IIRAIRA, la legislación que otorga al presidente el poder de construir muros fronterizos, fue aprobada por voto unánime en el Senado y por casi todos los líderes actuales del Partido Demócrata, que luego sirvieron en la Cámara de Representantes, incluyendo a James Clyburn, Charles Schumer, John Lewis, Steny Hoyer, Nancy Pelosi y el ex congresista Luis Gutiérrez. Bernie Sanders también votó a favor de la legislación.

En su discurso de ayer, Trump promocionó la construcción de un muro fronterizo en El Paso, alegando que había reducido el crimen en la ciudad. La construcción del muro en El Paso fue completada por Barack Obama en 2009.

Mientras hablaba Trump, miles de soldados y agentes federales invadieron Eagle Pass, Texas, en una operación que CBP está llamando una "demostración de fuerza" destinada a disuadir a los refugiados centroamericanos de cruzar el Río Bravo. Más de 100 vehículos de la policía federal se alinearon en una fila de una milla de la frontera en Eagle Pass durante el fin de semana.

El sheriff del condado de Maverick, Texas Tom Schmerber le dijo al Washington Examiner: "Para mí, es como mostrar fuerza. Les daría un mensaje a los inmigrantes que quieren pasar ilegalmente por Texas que Texas siempre está preparado y tiene mucha mano de obra en la frontera--que irían a otro estado".

Esta "demostración de fuerza" tiene un significado simbólico peligroso.

Bajo la administración Clinton en 1993, la jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector de El Paso, Sylvestre Reyes (quien luego se convirtió en congresista demócrata y copresidente de la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2008) desplegó a cientos de agentes en sus vehículos en una "demostración de fuerza" similar a lo largo de un tramo de la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez. Esta fue la salva de apertura de lo que se conoció como "Operación Mantener la Linea", la primera operación militar importante en la frontera de Estados Unidos y México.

Como resultado de la militarización de las ciudades fronterizas por parte de la administración Clinton, los inmigrantes ahora cruzan el desierto. Más de 20,000 inmigrantes han muerto intentando cruzar la frontera desde que se implementó Operación “Hold-the-Line” (Mantener-la- Línea). En El Paso en 1994, la fiscal general de Clinton, Janet Reno, anunció el inicio de un programa similar para construir un muro fronterizo para separar a San Diego de Tijuana.

En el otro lado de Eagle Pass, donde se está llevando a cabo la "demostración de fuerza" más reciente, 1,800 refugiados están detenidos en Piedras Negras en condiciones infrahumanas por el gobierno mexicano del presidente Andrés Manuel López Obrador (conocido como "AMLO").

Cientos de policías mexicanos en equipo antidisturbios y soldados con armas de asalto están vigilando el centro de detención, prohibiendo que los inmigrantes se vayan. AMLO acordó, en nombre del gobierno de Trump, detener a los solicitantes de asilo de América Central a quienes Estados Unidos niega dejar permanecer en los Estados Unidos mientras esperan la adjudicación de sus solicitudes de asilo, en clara violación del derecho internacional.

El periódico mexicano Reforma vio las condiciones en el centro de detención de Piedras Negras. Escribió: "Desde su llegada a esta ciudad fronteriza, cerca de 1,850 inmigrantes de la caravana se encuentran dentro de la fábrica antigua de maquiladoras Macesa y sus salidas están vigiladas". Los inmigrantes "deben permanecer dentro de un perímetro delineado por un cable cerca de malla con alambre de púas en la parte superior. Los inmigrantes son vigilados por soldados y la policía federal, que se quedan en pie junto a la cerca con equipo antidisturbios".

Mientras tanto, decenas de miles de trabajadores en las maquiladoras de Ciudad Juárez están discutiendo una huelga, ya que las huelgas se extendieron en Matamoros, ubicada al otro lado de la frontera de Brownsville, Texas. Es este movimiento emergente de la clase obrera el que encarna la lucha para unir a los trabajadores en los Estados Unidos y México contra la militarización de la frontera por parte de la clase dominante de los Estados Unidos y México y todos los partidos políticos burgueses en ambos países.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 12 de febrero de 2019)