Se “legaliza” la huelga en Matamoros, México mientras que la clase dirigente teme un contagio

por Alex González
26 enero 2019

Hoy, los ojos de la clase obrera internacional están fijados en Matamoros, México a medida que el emplazamiento (o periodo de enfriamiento) a huelga entre los trabajadores de “maquiladora” y las empresas oficialmente termina. La clase dirigente está aterrerada de que la formalización de las huelgas salvajes pueda llevar a su rápida expansión a lo largo de la región fronteriza entre EUA y México.

Los obreros de Matamoros han demostrado un nivel inmenso de valentía y fuerza frente a amenazas de permanentemente perder sus trabajos, entrar en deuda o entrar a las listas negras de las despiadadas maquiladoras. Ilustrando los inmensos sacrificios que los obreros han hecho a lo largo de la huelga, las empresas locales reportan que las ventas de abarrote han caído por 25 por ciento comparado con el mismo periodo el año pasado. Setenta por ciento de la economía de la ciudad depende de la industria maquiladora.

Marcha el lunes de "Un día sin obreros"

El proceso oficial para convocar una huelga en México tarda 10 días, un proceso que inició el miércoles pasado. Pero los obreros no esperaron a que sus odiados líderes sindicales alargaran y traicionaran las negociaciones mientras que ellos continuaban su agotador trabajo en las fábricas. Al contrario, los obreros decidieron tomar las cosas en sus propias manos y lanzaron una huelga salvaje —con o sin un mandato legal.

El WSWS ha recibido reportes de que un segundo país —Canadá, uniéndose a EUA— ha sido impactado por la huelga en Matamoros. Un trabajador automotor le reportó al WSWS que el Complejo de Asemblaje Ford Oakville cerca de Toronto, Canadá ha tenido desabastecimiento de autopartes esta semana, incluyendo de partes par las puertas del Ford Mustang. Un trabajador en la Planta de Ensamblaje Flat Rock en Detroit, Michigan, les dijo a nuestros reporteros que su producción será cancelada la próxima semana por falta de partes.

El hecho de que la huelga amenaza con paralizar un pilar de la producción industrial solo ha intensificado la determinación de los trabajadores y las medidas represivas de las empresas.

Los trabajadores resguardan las entradas durante huelga

El silencio de ultratumba casi total de los eventos en Matamoros continúa, sin embargo, para prevenir que la clase obrera internacional se entere de la huelga más grande en Norte América en dos décadas. Sin embargo, los trabajadores no deben ser engañados, las clases dirigentes a lo largo del mundo están poniendo suma atención a los eventos emergentes en Matamoros. Un editorial ansioso en el periódico mexicano El Universal nota: “La demanda de aumento salarial de entre un 20 y un 60% contagiará al resto de la industria de exportación radicada en los municipios de Reynosa y Nuevo Laredo. Es decir que en breve podrían acompañar la huelga otros 210 mil trabajadores”.

Estos miedos son totalmente justificados. La semana pasada, más de 100 trabajadores en la empresa de autopartes APTIV en Reynosa, a solo 90 kilómetros de Matamoros, se les negó acceso a la planta después de que pidieron un aumento de sueldo del 100 por ciento como sus hermanos y hermanas en Matamoros. Hay un amplio apoyo por una lucha coordinada contra tanto las empresas que han explotado a los trabajadores por décadas y los sindicatos que cumplen sus órdenes.

La empresa de autopartes Polytech ya ha accedido a darle concesiones a su fuerza laboral y ha otorgado el aumento de sueldo de 20 por ciento y bono que los trabajadores exigieron. Esto ha fortalecido la voluntad de los obreros a llevar esta lucha hasta la victoria.

Para mantener a este sentimiento reprimido y bajo control, las empresas han intensificado sus tácticas de miedo contra los obreros de Matamoros. Ayer, las empresas de autopartes Candados Universales y Parker Hannifin comenzaron a mover maquinaria de las plantas antes del día oficial del emplazamiento de huelga. Los obreros de Candados Universales respondieron con una valiente militancia al bloquear las entradas y salidas de la planta. “¡Nada entra, nada sale!” dijeron los obreros.

En una clara señal de que el capital financiero está profundamente preocupado por la huelga, las acciones de las empresas de autopartes APTIV y Parker Hannifin bajaron por 5 por ciento esta semana.

En otra amenaza mafiosa, el manufacturero de contenedores de plástico Cepillos anunció que cerraría su planta en Matamoros: “Esta empresa tiene 32 años operando en Matamoros, y es una de las que se ha mantenido al margen de las movilizaciones sindicales, no ha entrado en paro, sin embargo las exigencias en estos momentos por parte de la clase trabajadora son imposibles de cumplir por parte de este corporativo”, dijo el gerente Carlos Rubio.

¡Qué mentira tan descarada! Las empresas de autopartes que son dueñas de las maquiladoras son expertos en extraer la máxima labor posible de los obreros. Las empresas, con la ayuda de los sindicatos, canalizan esta riqueza directo a los bolsillos de la élite financiera. Exco Automotive Solutions—la cual es dueña de las las plantas en huelga Polytech y AFX—ganó USD$82.2 millones el 2017, mientras que la empresa Parker Hannifin hizo USD$355 millones en 2018. La venta de Dura Automotive, la cual también tiene trabajadores en huelga, espera generar mil millones de dólares.

Estos montos fueron generados por los mismos obreros, no los multimillonarios que ganan su dinero por dividendos y ventas de acciones. Las demandas de los obreros no solo por un 20 por ciento de aumento de salario y un bono, sino para un cambio fundamental en su situación y un fin a sus condiciones laborales explotadoras, significa enfrentarse con el sistema económico que es la raíz de su explotación: el capitalismo.

Hay más que suficiente dinero para garantizar que cada obrero y su familia tengan una alta calidad de vida. Pero la cuestión fundamental es quien controla la riqueza en la sociedad: los trabajadores o los capitalistas. Un trabajo bien pagado, servicios sociales totalmente financiados, una pensión, y tiempo para entretenimiento y cultura requiere un ataque frontal contra la élite corporativa y financiera y la reorganización de la sociedad basada en el socialismo y el principio de la necesidad social, no el beneficio privado.

Los trabajadores que deseen formar una estrategia internacional común deben contactarnos por correo electrónico a autoworkers@wsws.org o nuestra página de Facebook para tomar estos pasos cruciales. Para más información sobre el mitin del 9 de febrero en Detroit, visita wsws.org/auto.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 25 de enero de 2019)