Miles de huelguistas en Matamoros, México marchan hacia la frontera para hacer un llamado a los trabajadores estadounidenses

por Alex González
23 enero 2019

La huelga de 70.000 trabajadores de maquila en Matamoros, México ha entrado a su segunda semana y sigue intensificándose cada día. Ayer, los trabajadores celebraron una protesta nombrada “Un Día Sin Obreros” para demostrar que la clase obrera —no los sindicatos o los patrones— es la que genera toda la riqueza en la sociedad.

Fotos circulando en las redes sociales muestran plantas desiertas y a burócratas del sindicato luchando por mantener las líneas de producción operando después de que los obreros dejaron sus herramientas en masa. Más de 50 plantas han parado su producción como resultado de la huelga, costando a las corporaciones 100 millones de dólares en el transcurso de una semana.

Después de negarse a atender al trabajo, los trabajadores de autopartes y de partes eléctricas celebraron una marcha masiva por una ciudad de 500.000, cantando “ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste”, “obreros unidos jamás serán vencidos”, y “¡plantas vacías, un día sin obreros!”

La huelga en Matamoros, como cualquier movimiento significativo de las masas, se caracteriza por una lucha por la igualdad social. Las demandas de los Matamorenses —un aumento de sueldo de 20 por ciento, un bono de USD$1,700, una semana laboral más corta, y recortes a las cuotas sindicales— son cuestiones de clase que unen a los trabajadores independientemente de su raza, género, orientación sexual u origen nacional.

En el transcurso de su lucha, los obreros instintivamente han buscado formar vínculos a través de las barreras irracionales de Estado-nación. La marcha originalmente estaba programada a tener lugar en la plaza principal, pero fue redirigida al puente fronterizo entre Matamoros, México y Brownsville, Tejas para unirse con los trabajadores estadounidenses como sus aliados de clase. Mientras que marchaban cerca de la frontera, muchos manifestantes hicieron un llamado para que sus contrapartes estadounidenses se unieran a su lucha, cantando “¡gringos, despierten!”

Trabajadores realizan marcha hacia la frontera de EE.UU y México

Oscar, un trabajador de maquiladora en Matamoros, le dijo al WSWS que los trabajadores eligieron marchar a la frontera “para ser más escuchados porque al gobierno de Matamoros no le importa. Al acudir al puente tendremos las vistas puestas en Brownsville, Tejas. Así espero que puedan llegar a vernos”.

Un ex trabajador automotor canadiense le dijo al Boletín Informativo de los Trabajadores Automotores del WSWS: “Muchas gracias a mis hermanos y hermanas de México por defender a todos los trabajadores de Norte América. La unidad entre los obreros es clave para retomar sueldos justos y buscar sitios laborales más seguros que aspiran para mejoras continuas. La única manera de contraatacar es no dejar que nos dividan los unos contra los otros y luchar unidos contra los sindicatos corruptos y las corporaciones que toman y toman y toman de nosotros”.

Los eventos en Matamoros son la respuesta progresiva al nacionalismo y chauvinismo antiinmigrante de Donald Trump y los sindicatos estadounidenses y canadienses. Al levantar muros y rejas, las élites gobernantes de todo el mundo han dividido artificialmente a los trabajadores que son explotados por las mismas empresas en diferentes porciones del proceso productivo.

Bajo una economía globalmente integrada, los trabajadores tienen el poder de perturbar las cadenas de producción y frenar a industrias enteras. El WSWS ha recibido reportes de que sectores de la industria automotriz estadounidense se ha frenado por una escasez de autopartes producidas en Matamoros. Esto toma lugar al mismo tiempo en que 15.000 trabajadores estadounidenses y canadienses de General Motors (GM) están luchando contra cierres de plantas, recortes salariales y otras concesiones que canalizarán aún más beneficios a las carteras de los ricos.

La lógica de la huelga en Matamoros enfrentará a los obreros cada vez más abiertamente con todo el sistema político y económico. Los sindicatos y el aparato Estatal están tratando conscientemente de debilitar la iniciativa independiente de los obreros para que sea estrangulada y traicionada.

Ayer, el alcalde de Matamoros Mario López del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se dirigió a la manifestación en la plaza principal por primera vez desde que inició la huelga. Él defendió totalmente el “derecho” de las corporaciones de extraer beneficios masivos de los trabajadores y se rehusó a declarar su apoyo por la huelga. Dijo: “Desde que inicio esto, si alguien he estado preocupado y ocupado ha sido su servidor. Matamoros necesita tranquilad y paz. Su servidor tiene responsabilidad de gobernar Matamoros. He enviado a mi gente a [la Ciudad de México,] la clase empresarial esta preocupada... Allí yo no intervengo porque es un conflicto entre obreros y empresarios”.

En una rueda de prensa después de la protesta, un reportero le preguntó si pensaba que las demandas de los obreros eran justas. Dijo: “Hay que buscar equilibrio. El tema es que si no se busca un acuerdo, las empresas se pueden ir, ya nos ha pasado. Yo estoy exhortando que no se vaya nadie. Un empresario puede decir, ‘oye yo no puedo darles eso’”.

Mario López con el Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO)

Cuando los obreros enojados en la plaza le gritaron “queremos justicia” y “no nos estás apoyando”, Javier Zuniga Garcia del Sindicato de Mineros de Tamaulipas, un supuesto líder sindical más “radical”, tomó control del micrófono para otorgarle apoyo al alcalde. “Esto es con el fin de evitar un problema social que se puede hacer aquí en Matamoros”, él dijo. “Den la confianza a nuestro presidente que haga sus gestiones. Se lo reconocemos que este aquí con nosotros. Queremos seguir creyendo en nuestras autoridades. Si vienen [los líderes sindicales] Juan Villafuerte y Jesús Mendoza van a tener las mismas garantías que tiene el ciudadano presidente”.

Los obreros deben rechazar la mentira de los políticos, los sindicatos y las empresas de que “no hay dinero” para pagar su aumento de salario o sus bonos. La industria maquiladora controla dos tercios de las exportaciones de México y genera miles de millones en beneficios al imponer condiciones de explotación laboral en más de un millón de personas. Estas amenazas de cerrar plantas son intentos de intimidar a los obreros de Matamoros hacia la sumisión y hacer un ejemplo de ellos para impedir que la huelga se expanda a otras partes. Las pérdidas corporativas causadas por la huelga ya hubieran podido pagar los bonos exigidos por los trabajadores múltiples veces.

Lo ha habido ni un solo artículo sobre la huelga en Matamoros en la prensa internacional —la huelga más grande en Norte América en dos décadas— precisamente porque la élite gobernante tiene miedo de que los trabajadores sigan el ejemplo que están poniendo los Matamorensesal rebelarse contra su sindicato y buscar el apoyo de los obreros internacionalmente. Este apagón informativo debe ser superado por los mismos obreros usando las redes sociales para conectarse con sus hermanos y hermanas de clase alrededor del mundo, quienes están siguiendo la lucha emergente con gran interés y entusiasmo.

Protesta “Un Día Sin Obreros” en la plaza principal

Los obreros deben entender de que se enfrentan al sistema capitalista y que los políticos y los sindicatos —desde el alcalde hasta arriba con el presidente y las cortes— defienden el “derecho” de las corporaciones a explotar a la clase obrera.

La clase obrera necesita sus propias organizaciones de lucha que podrán basarse en la fuerza social de la clase obrera internacional. Los trabajadores deben seguir el modelo establecido en algunas plantas en Matamoros al elegir a delegados de las bases y formar un nuevo y democrático comité de huelga de toda la ciudad que pueda dirigir la lucha y prevenir que los sindicatos estrangulen su causa con promesas vacías.

Urgimos a los trabajadores que buscan conectarse a sus hermanos y hermanas de clase en toda América del Norte a contactarnos por correo electrónico en autoworkers@wsws.org o en nuestra página de Facebook.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 22 de enero de 2019)