Los líderes mundiales se reúnen en Polonia para la cumbre del clima

por Daniel de Vries
13 diciembre 2018

Los delegados de más de 200 países se reúnen en Katowice, Polonia, en el ritual anual de las Naciones Unidas para discutir la política internacional sobre el cambio climático. La conferencia de este año es la tercera desde el Acuerdo de París. Apodada "París 2.0", está dedicada a elaborar los detalles de la implementación del acuerdo de 2015.

A pesar de la amplia evidencia de que el acuerdo de París es lamentablemente inadecuado, las ambiciones incluso para la cumbre en Katowice siguen siendo bajas, sin la expectativa de una nueva ronda de promesas más estrictas por parte de las naciones este año. Mientras el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, busca retirar al segundo mayor contaminador del mundo del Acuerdo de París (Estados Unidos sigue participando hasta al menos el 2020, la primera oportunidad para el retiro formal), es más probable que la conferencia ponga a prueba la supervivencia misma del acuerdo. El escepticismo o la oposición absoluta al documento de París ha crecido entre los gobiernos de países clave, incluidos Rusia, Brasil y Australia.

A pesar del contenido tecnocrático de gran parte de las negociaciones de Katowice, los riesgos geopolíticos son altos. Las negociaciones sobre el clima en las últimas dos décadas han desempeñado un papel destacado en la configuración de las normas económicas internacionales. El énfasis explícito del Gobierno de Trump en los intereses nacionales por encima de cualquier pretensión de cooperación internacional ha desencadenado fuertes reproches, particularmente desde Europa.

El presidente francés, Emmanuel Macron, por ejemplo, utilizó la plataforma de la Asamblea General de la ONU en septiembre pasado para advertir que los pactos comerciales no deberían incluir países que no cumplan con el Acuerdo de París.

En una sesión de la conferencia el lunes, el principal asesor de energía de la Casa Blanca de Trump, Wells Griffith, elogió el uso de los combustibles fósiles, particularmente carbón, en lo que equivalió a una provocación deliberada contra la reunión de Katowice. Griffith directamente contrapuso las ganancias económicas y la ventaja militar a la supervivencia ambiental, declarando: "Creemos firmemente que ningún país debería sacrificar la prosperidad económica o su seguridad energética en pro de la sostenibilidad ambiental".

Este desprecio deliberado de la opinión internacional sigue a la cumbre del G-20 en Argentina, cuando 19 de los 20 líderes presentes, todos menos Trump, se comprometieron verbalmente a tomar acción sobre el cambio climático, mientras que Trump descartó el tema.

A mitad de la conferencia de Katowice, ya han aparecido signos de una creciente disfunción. El sábado, Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita y Kuwait rechazaron los planes de "acoger" un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático sobre los impactos de un aumento de la temperatura global de 1.5 grados centígrados. El informe advirtió que el tiempo casi se ha acabado para poner al mundo en un camino para evitar impactos climáticos desastrosos.

El grupo de naciones se opuso a la palabra "acoger", que endosaría implícitamente los hallazgos. En su lugar, propusieron simplemente "señalar" el informe.

“Creo que fue un momento clave", dijo el director de la Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Preocupados) Alden Meyer, a la Associated Press. "El hecho de que un grupo de cuatro países intentara disminuir el valor y la importancia de un informe científico que ellos mismos, junto con todos los demás países, solicitaron hace tres años en París es bastante notable".

El hecho de que la reunión de naciones en Polonia no pudiera llegar a un consenso sobre reconocer las realidades científicas del cambio climático refleja profundas divisiones sobre los intereses nacionales y la rentabilidad de las industrias nacionales, divisiones que se extienden mucho más allá de los cuatro países que se distinguieron el sábado.

Los científicos han señalado que el agregado actual de todos los compromisos voluntarios bajo París es más probable que conduzca a un calentamiento catastrófico de 3ºC en lugar de los objetivos establecidos de 2ºC o 1.5ºC.

Aun así, muchos de los principales contaminadores se están quedando muy por detrás de los objetivos que definieron. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó un estudio en la víspera de Katowice que destaca que la mayoría de las naciones del G-20 no están en camino hacia cumplir sus compromisos de 2030.

A nivel global, las emisiones de carbono no muestran señales de haber llegado a un pico. El año pasado, las emisiones alcanzaron un récord después de una estabilización temporal, señaló el informe. Las emisiones aumentaron un 1,6 por ciento en 2017, incluido un 2,5 por ciento en los EUA, un 5 por ciento en China y más del 6 por ciento en India, y se prevé que aumenten un 2,7 por ciento este año a nivel global, una aceleración que tiene implicaciones siniestras. Si se mantienen las políticas actuales, las emisiones continuarán aumentando más allá de 2030.

Un día después del Día de Acción de Gracias, la Administración de Trump publicó un informe de casi 1.700 páginas coescrito por cientos de científicos que descubrieron que el cambio climático ya está causando un daño cada vez mayor a los Estados Unidos. A eso siguió otro informe que detallaba la brecha creciente entre los compromisos asumidos en conferencias anteriores por EUA y lo que se necesita para alejar al planeta de su camino calamitoso.

La “brecha de emisiones” entre el lugar donde se encuentra el mundo y donde debe estar para evitar los peores impactos del clima está creciendo. Philip Drost, jefe del comité directivo para el informe del PNUMA, explicó: "Necesitamos una ambición tres veces mayor para cerrar la brecha de 2 grados, y cinco veces mayor para cerrar la brecha de 1.5 grados".

Katowice, basándose en las 23 conferencias anteriores, ofrece una muestra de la parálisis del capitalismo global frente a una catástrofe climática acelerada.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 12 de diciembre de 2018)