El Gobierno israelí defiende a Trump tras masacre en Pittsburgh

por Jean Shaoul
7 noviembre 2018

El Gobierno de Israel ha tratado de capitalizar el asesinato de 11 judíos en Pittsburgh como otra oportunidad para enredar el antisemitismo con la oposición a Israel. Además, defendió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra las acusaciones de que sus venenosos ataques antimusulmanes y xenófobos colaboraron a crear las condiciones para la masacre en Pittsburgh.

El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, declaró: "Cuando los judíos son asesinados en Pittsburgh, el pueblo de Israel siente dolor", y agradeció a Trump por "condenar inequívocamente este crimen atroz y por comprometerse a luchar contra aquellos que buscan destruir al pueblo judío".

El mensaje del pistolero Robert Bowers en las redes sociales, publicado poco antes de entrar en la sinagoga Tree of Life en Squirrel Hill, Pittsburgh, y abrió fuego contra devotos que participaban en los servicios del sábado por la mañana, dejó claro que había atacado esa sinagoga porque participa en HIAS, un organización que ayuda a los refugiados de Siria y América Central en el área de Pittsburgh, las mismas personas que fueron los primeros objetivos de Trump cuando se convirtió en presidente el año pasado.

Bowers publicaba regularmente en la plataforma de redes sociales ultraderechistas Gab, donde acusaba a los judíos de intentar traer a "malvados" musulmanes a los Estados Unidos. Su última publicación decía: "No puedo sentarme y ver cómo matan a mi gente. Al carajo su punto de vista, voy a entrar".

Su lenguaje, incluido el uso de "invasores" para referirse a los migrantes que huyen de la pobreza y la violencia en América Central causados por el imperialismo estadounidense, fue tomado directamente del léxico de la Administración de Trump. El mandatario dijo que la caravana de migrantes que se dirigía a la frontera de Estados Unidos era "un asalto contra nuestro país" y una invasión que amenaza con destruir "sus vecindarios, sus hospitales, sus escuelas". Ha empleado insultos antisemitas y fascistas para denunciar a aquellos que "quieren retrasar el reloj y devolver al poder a los globalistas corruptos y hambrientos de poder...".

Trump, notoriamente llamó a los manifestantes neonazis "gente buena" tras el asesinato de Heather Heyer, una manifestante antifascista, por parte de un supremacista blanco durante el mitin de Unite the Right (Unir a la derecha) en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017.

Muchos judíos estadounidenses han llegado a la conclusión correcta de que Trump fue políticamente responsable de incitar las acciones asesinas del pistolero de Pittsburgh, así como de la ola de bombas caseras enviadas por correo la semana pasada por un simpatizante de Trump, Cesar Sayoc, a destacados demócratas y críticos de Trump. Más de 35.000 miembros de la comunidad judía de Pittsburgh firmaron una carta diciendo que Trump no era bienvenido hasta que denunciara el nacionalismo blanco.

La masacre también provocó una poderosa respuesta de la comunidad musulmana de Estados Unidos con un inmigrante iraní que recaudó $650.000 de casi 12.000 personas en dos días y dos organizaciones musulmanas que recaudaron más de $150.000 para cubrir los costos de los funerales.

Tales muestras espontáneas de solidaridad de las comunidades judías y musulmanas son anatema para el Gobierno de coalición liderado por el Likud de Netanyahu y los partidos fascistizantes en los que se apoya.

El envío de Netanyahu del ministro de Educación y Diáspora, Naftali Bennett, a Pittsburgh para asistir al evento de conmemoración por los judíos asesinados fue un insulto a la memoria de aquellos que fueron asesinados. Este líder del Partido Casa Judía de extrema derecha, que representa el movimiento de colonos extremistas, ha estado al frente de los ataques contra ONG como el New Israel Fund que ayuda a los refugiados, afirmando que está contribuyendo al aumento de la delincuencia en Tel Aviv.

Su llamamiento a los votantes judíos a votar por el Casa Judía en las recientes elecciones municipales buscaba avivar el sentimiento antiárabe, advirtiendo de una "toma de posesión" por "el sector", una referencia a los ciudadanos palestinos de Israel. Bennett dijo: "Sólo el partido Casa Judía puede proteger a la Ramla judío", una ciudad mixta palestina-judía cerca de Tel Aviv. Luego, publicó una foto de una mujer joven vestida con un hiyab con el titular: "Mañana esta podría ser tu hija”.

Hablando en el evento de conmemoración, Bennett trató de establecer un paralelo entre los palestinos que lanzan cohetes desde Gaza y los asesinatos fascistas en Pittsburgh. "Desde Sederot [una ciudad israelí cercana a Gaza] hasta Pittsburgh, la mano que envía misiles es la misma mano que dispara a los fieles", dijo.

Bennett rechazó específicamente cualquier vínculo entre los asesinatos de la sinagoga y las injurias fascistas de Trump, denunciando a cualquiera que use "este horrible acto antisemita para atacar al presidente Trump" como "injusto e incorrecto", y llamó a Trump "un verdadero amigo del Estado de Israel y del pueblo judío. Con el presidente Trump, nunca debemos preocuparnos si nos cuida la espalda ... Está luchando contra el terrorismo en todo el mundo, incluido el mayor enemigo de Israel, el régimen asesino de Teherán. Reconoció a Jerusalén como la capital de Israel y mantuvo su promesa de mover la embajada allí".

Unos 100 activistas judíos realizaron una protesta contra Bennett, liderada por IfNotNow, un grupo que se opone a la ocupación ilegal israelí de los territorios palestinos. Moriah Ella Mason dijo al mitin que las políticas de Bennett "son el mismo tipo de políticas y retórica propugnadas por Trump, y el mismo tipo de políticas y retórica que han desatado la violencia contra mi comunidad".

Ron Dermer, embajador de Israel en los EUA retomó el tema de Bennett al declarar: "Veo a muchas personas que atacan a los judíos de ambos lados", izquierda y derecha, equiparando así a los supremacistas blancos violentos que cantan "los judíos no nos reemplazarán" con estudiantes de izquierda, incluidos estudiantes judíos, que exigen justicia para los palestinos.

El propio partido Likud de Netanyahu describió a HIAS como "un grupo judío de izquierda que promueve la inmigración a los Estados Unidos y trabaja contra Trump". Su Gobierno de coalición recientemente supervisó la aprobación de la "Ley de Estado nación" que consagra la supremacía judía.

El Gobierno de Netanyahu ha demonizado a George Soros, el financiero judío de origen húngaro que es un blanco frecuente de ataques antisemitas en los Estados Unidos y Europa, por apoyar a grupos a favor de la democracia y de derechos humanos que se oponen a sus políticas. El hijo de Netanyahu, Yair, incluso publicó un meme atacando a Soros con imágenes antisemitas que provocaron elogios de David Duke, un exlíder del Ku Klux Klan.

Netanyahu se ha solidarizado repetidamente con las fuerzas de extrema derecha y de tendencia fascista en Europa, incluyendo de Hungría y Polonia. En julio, Yad Vashem, el museo del Holocausto de Israel, acusó a Netanyahu de querer encubrir la historia del Holocausto por un acuerdo que firmó con Polonia.

Además, se mantuvo en silencio cuando surgieran informes de que algunos judíos alemanes formaban su propio grupo dentro de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), debido a su apoyo a sus incitaciones antiárabes y oposición a la inmigración musulmana.

Netanyahu recibió recientemente al presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien ha elogiado y ayudado a organizar escuadrones de la muerte, y al azerbaiyano Ilham Aliyev, por no mencionar la cuadrilla de figuras de extrema derecha de los Estados Unidos que asistieron a la ceremonia de apertura de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén este mismo año.

Dio la bienvenida a la elección de Jair Bolsonaro, quien se comprometió a trasladar la embajada de Brasil a Jerusalén, como presidente de Brasil y se espera que realice una visita de estado a Israel. En lo que respecta a Netanyahu y la elite política de Israel, la extrema derecha no es un problema siempre y cuando no sea explícitamente antisemita, apunte a los musulmanes y respalde el sionismo e Israel.

El espaldarazo a Trump por parte de Netanyahu es un quid pro quo a cambio del apoyo del presidente estadounidense a los brutales ataques de Israel contra los palestinos en Cisjordania y Gaza. Estos continuaron en los últimos días con un ataque a la manifestación número 32 de la "Gran Marcha del Retorno" en la Franja de Gaza, en la que los manifestantes exigieron el fin del bloqueo israelí de Gaza y el derecho de retorno de los refugiados palestinos. Las tropas de Israel dispararon nuevamente contra los manifestantes, hiriendo a 32. Desde que comenzaron las protestas el 30 de marzo, según el Ministerio de Salud de Gaza, 218 palestinos han muerto y más de 23.000 han resultado heridos.

(Publicado originalmente en inglés el 5 de noviembre de 2018)