La élite gobernante francesa rebuzna por la guerra en Siria en medio de amenazas de los Estados Unidos y el Reino Unido contra Rusia

por Alex Lantier
16 marzo 2018

Mientras la primera ministra británica Theresa May toma medidas para cortar las relaciones con Rusia después del misterioso envenenamiento del ex espía británico Sergei Skripal, está en marcha un debate sobre la política de guerra en la élite gobernante francesa.

Este debate constituye una advertencia para jóvenes y trabajadores de Francia y del mundo. A medida que el presidente francés, Emmanuel Macron, impulsa el servicio militar obligatorio, la OTAN está creando las condiciones para las guerras en las que podrían desplegarse ejércitos de muchísimos reclutas. Y según muestran las amenazas de May, los acontecimientos se están moviendo no solo hacia la guerra en Medio Oriente, sino también hacia un enfrentamiento con un oponente con armas nucleares, Rusia.

El debate en Francia también apunta a cuestiones políticas detrás de la decisión de May de intensificar una confrontación con Rusia antes de que tenga lugar una investigación seria del caso Skripal. Detrás de la prisa para juzgar en este caso aún no esclarecido, facciones poderosas de la clase dominante europea están trabajando en cómo organizar una intensificación militar dirigida contra Rusia, Turquía y Siria.

La primera señal llegó el lunes por la noche del ex presidente François Hollande, quien presionó para una guerra de la OTAN con Siria en 2013 a pesar de la oposición rusa, y luego tuvo que hacer una humillante retirada después de que Washington decidiera no atacar. Después de haber abandonado la vida pública el año pasado, después de tomar la decisión sin precedentes de no presentarse a la reelección debido a su impopularidad, salió de su retiro para llamar a la guerra en Le Monde .

Hollande presentó una deslumbrante lista de objetivos. Implícitamente tomó la política de Macron para la tarea, advirtió sobre Rusia y sus vínculos con Turquía y Siria: “Rusia se viene rearmando desde hace años y, si está amenazando, hay que amenazarla. Al permitir que Ankara bombardee a nuestros aliados kurdos en Siria, Moscú también intenta dividir a la OTAN. Hace apenas un año, [el presidente ruso] Vladimir Putin no pudo encontrar palabras suficientemente duras para el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Ahora, estos dos países han acordado una partición de Siria”.

Hollande enfatizó que lo que está en juego no es solo Siria, sino el orden mundial y la posición del imperialismo francés en él: “El problema es cómo responder a Vladimir Putin, no tanto cómo responder al [presidente sirio] Bashar al-Assad. ... Occidente debe darse cuenta del verdadero alcance del peligro”. Refiriéndose implícitamente a las llamadas de Macron para dialogar con Putin, Hollande agregó que “hablar con Putin” no debería significar “dejarlo avanzar sus intereses sin control”, y que dado que Trump es impredecible, “Corresponde a Francia, Europa y la OTAN tomar medidas”.

Más allá de Rusia, hizo un llamado para imponer zonas de exclusión aérea en Siria contra aviones sirios y turcos en Guta (Ghouta) y Afrin, es decir, derribarlos si estuvieran en estas áreas, y preguntó: “¿Qué tipo de aliado es Turquía que lanza ataques contra nuestros propios aliados?” Al apuntar a Macron, agregó: “Si apoyo a los kurdos en el contexto de nuestra coalición, no es para dejarlos en su situación actual. Si fui muy duro con el régimen de Bashar al-Assad, y fui duramente consecuente, no fue para permitirle liquidar la oposición política y masacrar a su propio pueblo”.

Los comentarios de Hollande provocaron una amarga réplica de Macron defendiendo sus antecedentes desde su elección: “Desde mayo pasado, Francia ha seguido una política coherente y consistente, sin ser cómplice sino tratando de ser efectiva, al restaurar el diálogo. Estos últimos años en Siria, ¿la ausencia de un diálogo completo con Rusia nos permitió progresar aún más?”

Sin nombrar a Hollande, Macron lo atacó por pedir una guerra terrestre cuando Hollande no la lanzó en 2013: “Debemos tener claro, Francia no intervendrá militarmente sobre el terreno en Siria. Lo digo muy firmemente. Y creo que algunas personas que están dando lecciones hoy tomaron las mismas decisiones”.

No obstante, Macron pronto se encontró enfrentando a un defensor de la confrontación con Turquía en su propio gabinete. El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, quien fuera ministro de defensa de Hollande, criticó la intervención de Turquía en Afrin y declaró: “La lucha contra el Estado Islámico es la razón principal de nuestra intervención militar en el Levante. Es una prioridad de seguridad nacional, y tememos que la acción turca allí finalmente debilite la presión sobre las fuerzas del Estado Islámico restantes en Siria”.

Y el Journal de Dimanche pidió una “respuesta europea” al caso Skripal, presionando para que la Unión Europea (UE) adopte la línea de Londres contra Moscú. París y Berlín, escribió, “discuten bastante ‘francamente’ con Vladimir Putin, y no pueden permitirse el lujo de permanecer en silencio. No podemos permitir que Rusia se hunda en divisiones más profundas en la UE con ese tipo de comportamiento. Italia, Grecia, Hungría y otros países más pequeños están siendo cortejados por Moscú para ser más indulgentes. Si Europa quiere defenderse, y no solo sobre cuestiones cibernéticas o energéticas, debe hacerlo en unidad”.

Una batalla amarga se está librando en la élite gobernante. Ayer, el ex primer ministro de derecha Jean-Pierre Raffarin criticó a May y advirtió sobre el potencial de escalada militar.

Él dijo: “Creo que la Sra. Theresa May fue demasiado lejos en esta reacción antes de tener ningún resultado de la investigación, antes de tener elementos muy precisos para hacer una acusación firme. ... Cuando la Sra. Theresa May hace un llamamiento a la opinión pública británica para alertarlo, para decir ‘Si somos atacados, responderemos’, naturalmente los rusos responderán, ‘Si responden, responderemos a su respuesta’. Eso se llama intensificación, y eso es lo peligroso”.

Hay que advertir a los jóvenes y los trabajadores: ninguno de los políticos en este debate quiere la paz. Todos están dispuestos a enviar masas de gente para luchar en el extranjero. Macron pide un retorno al reclutamiento y una guerra intensificada en Mali; como primer ministro, Raffarin supervisó las primeras etapas de la intervención de Francia en Costa de Marfil y la participación en la ocupación de la OTAN en Afganistán. No están de acuerdo sobre si librar guerras imperialistas, sino sobre la mejor estrategia para enfrentarlas.

El debate refleja los amargos conflictos entre Washington y la UE por las amenazas de guerra comercial de los EUA contra los productos de la UE y los planes para un ejército de la UE independiente de la OTAN y Washington.

Las críticas de Hollande reflejan los puntos de vista de sectores de la clase dominante preocupados por el hecho de que el plan de Macron para un eje franco-alemán que lidere la UE se oponga a aliados como Gran Bretaña y Estados Unidos. Macron habla por aquellos que ven la política de Estados Unidos contra Rusia, como la amenaza de armar a las milicias ucranianas para atacar a las fuerzas respaldadas por Rusia en el este de Ucrania, como muy peligrosos, y creen que la UE debe ser capaz de tomar medidas militares independientes.

Los obstáculos para los planes de Macron para un eje Berlín-París se están enfocando rápidamente. Se enfrentarán a una prueba a fines de esta semana, cuando funcionarios del recién inaugurado gobierno de Gran Coalición de Alemania visiten París para conversar.

Macron habló ayer con el Frankfurter Allgemeine Zeitung, solicitando ayuda de Berlín. “Si Alemania no se mueve, parte de mis planes están condenados al fracaso”, dijo a la FAZ. “Totalmente dependemos el uno del otro. No creo ni por un segundo que un proyecto europeo pueda coronarse con éxito sin Alemania o en contra de esta”. Macron también dejó en claro que una UE encabezada por Berlín y París sería un bloque militarista y antirefugiados, declarando: “No podemos cada año traer cientos de miles de migrantes”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 15 de marzo de 2018)