La administración Trump abandonará el acuerdo judicial que prohíbe la detención indefinida de niños inmigrantes

por Meenakshi Jagadeesan
8 septiembre 2018

El jueves, la administración Trump anunció que estaba implementando una nueva regulación que rige la detención de niños inmigrantes. La regulación propuesta eludiría el acuerdo existente de la demanda Reno vs. Flores de 1997, que ordena que los niños no permanezcan detenidos por un período de más de 20 días. El acuerdo, que ha estado en vigor durante más de 20 años, ha sido constantemente criticado por la administración Trump como un "vacío legal" que ha allanado el camino para que los "inmigrantes ilegales" inunden el país.

Bajo los cambios propuestos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Departamento de Servicios Humanos y de Salud (HHS), y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podrían expandir los centros de detención familiar para mantener a los padres y niños inmigrantes detenidos por períodos mucho más largos. ICE actualmente opera tres de estos centros, con 3.500 camas en total. Estos centros están a su máxima capacidad.

Las nuevas regulaciones piden la construcción de más centros de detención familiar, con la promesa de que el gobierno asegurará que cumplan con los "estándares actuales" certificados por un tercero. Después de informes generalizados de malversación, abuso sexual, palizas y atención médica inadecuada esta promesa deja poca tranquilidad.

Al anunciar el nuevo plan, la secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, declaró: "Hoy, los vacíos legales significativamente obstaculizan la capacidad del Departamento para detener adecuadamente y eliminar rápidamente las unidades familiares que no tienen base legal para permanecer en el país. Esta regla aborda uno de los factores principales de atracción para la inmigración ilegal y permite al gobierno federal hacer cumplir las leyes de inmigración aprobadas por el Congreso".

La declaración, como casi todas las declaraciones sobre inmigración de la administración actual, culpa a las víctimas de la clase trabajadora de las políticas antiinmigrantes del gobierno de Estados Unidos.

En las últimas dos décadas, cada administración, ya sea republicana o demócrata, ha hecho que los cruces fronterizos sean aún más peligrosos para los inmigrantes y ha supervisado la creación de un sistema de leyes de inmigración que ha llevado las deportaciones a gran escala y al crecimiento de una red de centros de detención en todo el país.

La administración de Trump ha profundizado el trato cruel e inhumano de los inmigrantes. Mayor militarización de la frontera, fortalecimiento y ampliación del alcance de ICE, regularización de redadas en el lugar de trabajo y, por supuesto, las infames separaciones familiares han sido parte de la guerra de la administración contra los inmigrantes

El gobierno de Obama también luchó contra el acuerdo de Flores, pero la administración Trump violó el trato implementando su política de "separación familiar" en mayo pasado. Cuando se enfrentó con la creciente ira pública acerca de esta política inhumana, el Departamento de Justicia comenzó a detener a más familias juntas hasta que sus casos de inmigración pudieran ser adjudicados, a menudo después de meses o años de espera.

En julio, la jueza del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Los Angeles, Dolly Gee, que supervisa el acuerdo de Flores, reprendió tajantemente al gobierno, diciéndole al Departamento de Justicia que su pedido fue "un intento cínico de trasladar la responsabilidad de más de 20 años de inacción del Congreso y acción ejecutiva irreflexiva que ha causado el estancamiento actual hacia el sistema judicial".

La nueva regla es otro intento cínico por parte de la administración de distraer la atención de las luchas intestinas entre la clase dominante que se libra en Washington, DC. El factor "atractivo" que obliga a las personas a cruzar la frontera no es la existencia de leyes supuestamente indisciplinadas, sino la necesidad de escapar de la violencia brutal y la pobreza y de mejorar la vida de uno mismo y de su familia. Criminalizar a la clase trabajadora por esta necesidad y ejercer sobre ellos todo el poder del Estado revela hasta qué punto la clase dominante está preparada para atacar los derechos democráticos de toda la clase trabajadora, independientemente de su estado migratorio.

(Publicado originalmente en inglés el 7 de septiembre de 2018)