Guerra estadounidense contra inmigrantes continúa

Trump utiliza separación de hijos para exigir deportaciones “voluntarias”

por Alec Andersen
6 julio 2018

Un nuevo documento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) publicado por NBC News el lunes ha arrojado luz sobre los esfuerzos cínicos de la Administración de Trump de utilizar una orden de "reunificación familiar" emitida por un tribunal obligando a padres inmigrantes con hijos separados a firmar un documento de acuerdo con la deportación a su país de origen.

La nueva política surge en respuesta a una orden judicial emitida la semana pasada que obliga al Departamento de Seguridad Nacional y su aparato antiinmigrante a reunificar a los más de 2.300 niños que fueron separados de sus padres de acuerdo con la política de "tolerancia cero" de Trump de detener y enjuiciar a todas las personas que cruzan a los Estados Unidos sin documentos oficiales.

El documento, titulado "Formulario de Deportación de Padres Separados," establece que va dirigida para los "padres extranjeros detenidos con órdenes de deportación administrativas que sean miembros de la clase en la demanda Sra. L. vs. I.C.E. ", en referencia a una demanda colectiva presentada en nombre de padres separados en el Tribunal del Distrito de Estados Unidos para el distrito sur de California

El 26 de junio, el juez en ese caso otorgó una medida temporal ordenando la reunificación de todos los niños separados con sus padres dentro de 14 días para los niños más pequeños o 30 días para los niños de cinco años o más.

El "Formulario de Deportación de Padres Separados" representa la respuesta de la Administración de Trump a esa orden. Bajo el pretexto de un "acuerdo voluntario", el ICE les presenta a los padres inmigrantes un ultimátum: pueden reunirse con sus hijos y ser deportados juntos; o alternativamente, los padres pueden aceptar renunciar su derecho a la reunificación y se les puede permitir a sus hijos quedarse, aparentemente para agotar todas las vías restantes para que el niño obtenga un estatus legal en los EUA.

El formulario dice: "Los miembros de la clase tienen derecho a reunirse con su(s) hijo(s) y pueden elegir que su(s) hijo(s) los acompañen en su deportación o pueden elegir ser deportados sin su(s) hijo(s). Cualquier decisión debe tomarse de manera afirmativa, intencional y de manera voluntaria”.

Es evidente que no hay nada "voluntario" en esta política reaccionaria y punitiva, que de hecho se asemeja a una extorsión. Tras separar, detener y, en muchos casos, abusar de estos niños, el ICE les está informando a los padres el precio de su reunificación, es decir, acuerdan volver a la pobreza y la violencia que provocaron la migración familiar en primer lugar.

La portavoz del ICE, Jennifer Elzea, dijo a NBC News que el formulario solo está destinado a personas con niños separados y que están sujetos a una orden final de deportación, lo que significa que su capacidad para argumentar por su caso de estatus legal dentro de la burocracia administrativa de inmigración de Estados Unidos se ha agotado. "A una persona que ha recibido una orden final de deportación ya se le ha dado la oportunidad de reclamar por miedo a regresar a su país de origen".

Sin embargo, Elzea no respondió si estas reclamaciones habían llegado a una conclusión, un proceso que a menudo puede tomar varios años, antes de que se les diera el formulario a los padres.

De acuerdo con la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) y el Centro de Derecho sobre la Pobreza del Sur, el uso de estos formularios ha sido mucho más amplio de lo que afirma ICE, y algunos inmigrantes recibieron las formas para firmar incluso antes de haber comparecido ante un juez por primera vez.

Mientras tanto, cientos de niños siguen languideciendo en condiciones crueles en los aproximadamente 100 campos de concentración de inmigrantes que abarcan 17 estados y la Administración de Trump no ha hecho ningún esfuerzo serio para llevar a cabo la orden de reunificación en buena fe. Y las familias inmigrantes detenidas en la frontera desde el 20 de junio, cuando se suspendió la política de separación, ahora están detenidas juntas.

En un fallo separado el lunes, un juez federal en el Tribunal del Distrito de Columbia de los Estados Unidos ordenó el fin de la detención indefinida de todos los solicitantes de asilo que ingresen al país sin la debida documentación o en los cruces fronterizos oficiales, al contravenir directamente las normas internacionales y la política federal. Se informó el viernes que el fiscal general Jeff Sessions está elaborando una política que automáticamente le negará asilo a cualquiera que entre a los Estados Unidos de esa manera.

Los ataques de Trump contra los inmigrantes y la clase trabajadora en general han provocado una indignación generalizada entre los trabajadores y jóvenes en todo Estados Unidos y el mundo, lo que provocó que participaran grandes multitudes en manifestaciones por todo Estados Unidos e internacionalmente en defensa de inmigrantes durante el fin de semana. Decenas de miles asistieron a cientos de mítines el sábado para exigir la reunificación de las familias inmigrantes y el desmantelamiento de ICE.

El miércoles, día festivo del 4 de julio, una mujer escaló la base de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York para protestar contra las políticas de inmigración de la Administración de Trump. Therese Patricia Okoumou dijo a la policía que había planeado ocupar la estatua hasta que "todos los niños fueran liberados". Después de varias horas en la estatua, que tiene una placa en su base con la famosa expresión, "Dame a tus cansados, tus pobres/tus masas anhelando respirar libremente", Okoumou fue arrestada por la policía. Otros siete manifestantes fueron arrestados cerca de la estatua después de desplegar una pancarta que decía "¡Abolid el ICE!".

Estas expresiones de indignación popular contrastan con la complicidad silenciosa del Partido Demócrata, que no ha hecho ningún esfuerzo para movilizar sus recursos y el apoyo popular a los inmigrantes en una campaña para poner fin a las deportaciones y detenciones o para defender los derechos democráticos.

Mientras que demócratas prominentes, como la senadora de Nueva York Kirsten Gillibrand y la candidata al congreso Alexandria Ocasio-Cortez, han pedido la abolición del ICE y políticas de inmigración más "racionales", todos se oponen a una política de fronteras abiertas que permita el movimiento de trabajadores inmigrantes libres de amenazas de acoso, detención y deportación.

Los demócratas esperan reformar o cambiar el nombre de ICE mientras suprimen y canalizan la indignación popular hacia el callejón sin salida de la política electoral capitalista, llamando a la elección de más demócratas al Congreso este noviembre.

Artículo publicado originalmente en inglés el 5 de julio de 2018)