Trabajadores ferroviarios canadienses y trabajadores de casinos en Las Vegas listos para ir a la huelga a medida que aumenta el conflicto de clases en América del Norte

por Jerry White
30 mayo 2018

Más de 3.000 trabajadores ferroviarios podrían ir a la huelga en Canadian Pacific (CP) a las 10 de esta noche, mientras 50.000 trabajadores del servicio de comida y hotelero podrían parar en los principales casinos de Las Vegas, Nevada, a las 12:01 AM del viernes. Las huelgas potenciales, que siguen a un rechazo masivo de contratos por parte de los trabajadores del ferrocarril de CP y un voto de huelga casi unánime de los trabajadores del casino, son parte de una serie de luchas de la clase trabajadora que se extienden a través de América del Norte e internacionalmente.

Este año ha habido un marcado aumento en los grandes paros laborales, que han tomado la forma de un conflicto cada vez más directo entre los trabajadores y los sindicatos corporativos y nacionalistas. La supresión de la lucha de clases por parte de los sindicatos, que redujo la actividad huelguística en los EUA a los mínimos posteriores a la Segunda Guerra Mundial en la última década, permitió a la élite financiera volver a inflar los mercados bursátiles después de la crisis de 2008, que impidió cualquier aumento significativo de la “inflación”, una palabra clave para aumento salarial.

Canada Pacific es uno de los ferrocarriles más grandes de América del Norte, con amplias operaciones en los Estados Unidos. Ha encabezado la iniciativa de los ferrocarriles para recortar empleos y aumentar las cargas de trabajo. Los operadores ferroviarios y los trabajadores de señales, miembros de los Teamsters [camioneros] y de la Hermandad Internacional de Trabajadores Eléctricos (IBEW), estaban listos para ir a la huelga el mes pasado cuando el Gobierno liberal de Canadá intervino para forzar votos sobre las ofertas contractuales “definitivas” de CP, suspendiendo temporalmente el derecho legal de los trabajadores en huelga. Los maquinistas e ingenieros del tren votaron en más del 98 por ciento, y los señalizadores en un 97 por ciento, para rechazar la oferta.

Los Teamsters y la IBEW han dicho que están comprometidos a trabajar con los mediadores federales para llegar a un acuerdo y “permanecerán en la mesa de negociaciones hasta el 29 de mayo y después”. Por su parte, la gerencia de CP dijo que había “comenzado su plan de contingencia ante un paro laboral”. La compañía ferroviaria confía en el Gobierno federal para criminalizar la huelga o utilizar la amenaza de la legislación de regreso al trabajo para imponer contratos dictados por un árbitro designado por el Gobierno, como lo hizo durante las huelgas de 2012 y 2015.

Trabajadores de casinos en un mitin masivo la semana pasada en Las Vegas [Fuente: Sindicato de Trabajadores Culinarios]

En Las Vegas, miles de miembros del Sindicato de Trabajadores Culinarios votaron durante las reuniones masivas la semana pasada por un margen de 99-1 por ciento para autorizar la primera huelga de casinos en toda la ciudad desde la huelga de 67 días de 1984. Una huelga de trabajadores de cocina, servidores, los botones, porteros y asistentes de habitación afectarían a 34 casinos importantes, incluidos los de los operadores de casinos más grandes, MGM y Caesars.

Si bien el sindicato culinario no ha hecho públicas sus demandas y ha indicado su voluntad de posponer el plazo de huelga, los trabajadores están enojados por el estancamiento de los salarios y la falta de seguridad laboral frente a una mayor automatización. También quieren protección para los trabajadores de la hostelería contra el acoso sexual por parte de los huéspedes.

“Quiero que las compañías abran los ojos y piensen qué va a pasar si nos declaramos en huelga”, le dijo Don Leadbeter, un botones, a NBC News. “Eso es un montón de negocios que va a bajar”. Los camareros ya están utilizando sistemas automáticos que podrían eliminar sus puestos de trabajo, dijo, y ahora los huéspedes pueden ingresar y salir de los centros turísticos sin interactuar con el personal de la recepción, poniendo sus trabajos en riesgo también.

Los casinos más grandes vieron triplicar sus ganancias en 2017. Los directores ejecutivos de los seis mayores operadores de casinos de Nevada recaudaron más de $110 millones combinados en una compensación total el año pasado, según Equilar. La lista está encabezada por Steve Wynn, expresidente y director ejecutivo de Wynn Resorts Ltd., quien se embolsó $34,5 millones en efectivo y acciones; el director ejecutivo de Las Vegas Sands Corp., Sheldon Adelson, quien obtuvo $26 millones; el director ejecutivo de Caesars Entertainment Corp., Mark Frissora, quien recibió $23,9 millones; y el director ejecutivo de MGM Resorts, Jim Murren, quien recibió $14,6 millones.

En una lucha relacionada, 2.300 trabajadores de casinos del Caesars Windsor en Ontario, Canadá, ingresaron al 54º día de una huelga que continúa después de que los trabajadores rechazaran otro acuerdo de claudicación total respaldado por el sindicato Unifor hace más de una semana.

La lucha de los maestros en los EUA también continúa. Cientos de maestros de escuelas primarias en el suburbio de San Diego, National City, California, votaron en un 88 por ciento la semana pasada para ir a la huelga. El contrato que cubre a 300 maestros en 10 escuelas primarias expira el 30 de junio, con funcionarios escolares que ofrecen una bonificación de una única vez del dos por ciento y exigiendo la prolongación del día escolar en un cinco por ciento. La Asociación de Maestros de Escuelas Primarias de National City, que retomará las conversaciones mediadas hoy, ha señalado que no convocará una huelga antes del final del año escolar, pero que podría hacerlo una vez que las escuelas reanuden en septiembre si el distrito impone unilateralmente sus demandas.

Docentes de National City protestaron después de votar sobre la huelga

Desde principios de año, huelgas en todo el Estado se han desatado en West Virginia, Oklahoma, Arizona, Colorado, Kentucky y Carolina del Norte, junto con huelgas limitadas en Pueblo, Colorado, Jersey City, Nueva Jersey y el territorio estadounidense de Puerto Rico.

Esto es parte de una revuelta internacional por parte de los educadores. Los maestros de escuela primaria saldrán el miércoles en las provincias del sur de los Países Bajos, como parte de una ola de luchas de la clase trabajadora que llevó el número de huelgas en el pequeño país a 32 en 2017, el número más alto desde 1989.

Según demostraron las huelgas de los maestros este año, los obstáculos centrales para la unificación de la lucha de los docentes son las agrupaciones procorporativas que se conocen con el nombre de sindicatos. En todos los casos, los sindicatos han trabajado para reprimir la oposición y cerrar huelgas.

Las huelgas de maestros en los EUA han sido iniciadas por los educadores de base en oposición a la Federación Estadounidense de Maestros (AFT) y la Asociación Nacional de Educación (NEA). La AFT, NEA y sus afiliados estatales, ayudados por varios grupos alineados con los sindicatos que se hacen pasar por organizaciones “de base”, trabajaron para reafirmar su control y poner fin a las huelgas basadas en acuerdos con funcionarios demócratas y republicanos que no cumplían con las demandas de los docentes.

La desmovilización de los maestros por parte de los sindicatos solo ha animado al presidente Trump y a su secretaria de educación, Betsy DeVos, a intensificar el impulso a los cupones escolares, el desvío de dinero público a escuelas parroquiales y privadas, la expansión del pago por mérito y otros ataques a los maestros.

“Es casi como si la huelga nunca hubiera ocurrido”, le dijo una maestra de Oklahoma City al World Socialist Web Site. “El impulso ha sido quitado. En su lugar, funcionarios electos como el representante demócrata Jason Dunnington, junto con el presidente de la AFT, nos dijeron que votemos por los demócratas en noviembre y que nos unamos a la AFT”.

La maestra expresó su apoyo a una huelga nacional por parte de los maestros cuando las escuelas reabran en septiembre, y agregó que habría mucha discusión entre los educadores durante el verano sobre el papel de los sindicatos y los demócratas durante las huelgas en Oklahoma y otros Estados.

En los próximos meses, los contratos que cubren a decenas de miles de docentes en las grandes ciudades controladas por el Partido Demócrata están expirando.

Esto incluye el acuerdo laboral que cubre a más de 33.000 educadores en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), el segundo más grande del país, que expira el 30 de junio. California, dirigida por un gobernador demócrata, clasifica en el puesto 48 de 50 en la nación respecto a la proporción estudiantes-profesores, y las autoridades escolares de Los Ángeles están presionando a las escuelas autónomas con fines de lucro a través de esquemas como el “uso compartido” dentro de las escuelas públicas.

12.000 docentes de Los Angeles marcharon el jueves pasado [Fuente: Docentes Unidos Los Angeles]

En un mitin el jueves que atrajo a 12.000 trabajadores, los maestros portaban pancartas con lemas que decían: “Las escuelas no están en venta, ¡no a la privatización!” y “¿Por qué Estados Unidos gasta 750 veces más en guerra que nosotros en educación?”.

El próximo noviembre, los contratos de 100.000 maestros y personal de apoyo caducarán en la ciudad de Nueva York, el distrito escolar más grande de los EUA. Al igual que California y Los Ángeles, el estado de Nueva York y la ciudad de Nueva York están dirigidos por demócratas, que han colaborado con los sindicatos para imponer esquemas de “reforma escolar” respaldados por las empresas.

Otras secciones de trabajadores también enfrentan fechas límites para el contrato este verano, incluyendo a 280.000 trabajadores de UPS el 31 de julio y 200.000 trabajadores postales de los Estados Unidos el 20 de septiembre.

El crecimiento explosivo de la desigualdad social y las implacables medidas de austeridad impuestas por los gobiernos capitalistas en todo el mundo están alimentando este resurgimiento de la lucha de clases.

La etapa inicial de estas luchas ha revelado la urgente necesidad de que los trabajadores se liberen de los sindicatos corporativos, a través de la construcción de nuevos comités de fábricas y lugares de trabajo, controlados democráticamente por trabajadores de base. La lucha industrial de la clase obrera debe combinarse con una contraofensiva política contra los partidos controlados por las corporaciones y el sistema capitalista que defienden.

(Publicado originalmente en inglés el 29 de mayo de 2018)