Un argumento a favor de la expropiación

Amazon detiene una construcción en Seattle para protestar por la subida de impuestos

por Eric London
5 mayo 2018

El martes, Amazon suspendió la construcción de un nuevo edificio de oficinas de 17 pisos en el centro de Seattle, Washington, para protestar contra un impuesto municipal propuesto que financiaría viviendas para personas sin hogar. Amazon también amenazó con subarrendar el espacio de oficinas que actualmente está utilizando en otro edificio del centro.

“Puedo confirmar que, a la espera del resultado de la votación del impuesto municipal por parte del Concejo Municipal, Amazon ha detenido toda la planificación de construcción en nuestro proyecto Block 18 en el centro de Seattle y está evaluando opciones para subarrendar todo el espacio en nuestro recientemente arrendado edificio Square [Rainier]”, dijo el vicepresidente de Amazon, Drew Herdener, en un comunicado.

El gobierno local dominado por el Partido Demócrata de Seattle prometió inmediatamente a Amazon que negociaría para disminuir el impacto de cualquier impuesto propuesto. La alcaldesa Jenny Durkan propuso nuevas negociaciones entre Amazon, las grandes empresas y los sindicatos. Durante las elecciones para la alcaldía de 2017, un comité de apoyo a Durkan recibió una donación de $350.000 de Amazon.

“Estoy profundamente preocupado por el impacto que tendrá esta decisión en una amplia gama de trabajos, desde nuestros oficios de la construcción, a los trabajadores de restaurantes, a las enfermeras, los trabajos de fabricación y los trabajadores de la tecnología”, dijo Durkan el miércoles.

La protesta de Amazon y la respuesta aduladora de los funcionarios de la ciudad muestran cómo las corporaciones masivas dictan las políticas del gobierno y bloquean incluso las reformas más leves.

La propuesta del ayuntamiento impondría impuestos a las grandes empresas en Seattle por un total de $0,26 por hora para los empleados en Seattle (es decir, si un empleado de Amazon en Seattle gana $50/hora, Amazon pagará $50,26/hora, y $0,26 irán a la ciudad). Esto generaría $75 millones al año para financiar la construcción de 1.780 unidades de vivienda asequible dentro de cinco años, así como una modesta expansión de programas sociales para personas sin hogar. Si se promulga en una reunión del concejo de la ciudad el 15 de mayo, el impuesto le costaría a Amazon $20 millones por año, aproximadamente una sexta parte de lo que el director ejecutivo de Amazon Jeff Bezos gana cada día.

Seattle tiene la tercera población sin hogar más grande de los Estados Unidos, con 11.643 en el recuento de 2017, detrás de Los Ángeles y Nueva York. La ciudad ha hecho poco para expandir la capacidad de alojamiento y como resultado, el total de personas sin hogar aumentó en un 21 por ciento de 2016 a 2017. En el mismo período, los precios de la vivienda aumentaron un 19 por ciento en el centro de Seattle, lo que ha obligado a los trabajadores a irse de la zona o a convertirse en sin techo.

En abril, Amazon anunció que sus ganancias, que provienen de la super-explotación de su fuerza de trabajo, se duplicaron en el primer trimestre de 2018 a $1,6 mil millones. De acuerdo con una declaración de divulgación de la compañía publicada en abril, el salario anual promedio de un empleado de Amazon es de $28.446. Dado que esto incluye a los empleados profesionales, las condiciones reales para los casi 600.000 trabajadores de almacenes de Amazon en todo el mundo son mucho peores. En la India, los trabajadores de Amazon dijeron al International Amazon Workers Voice que ganan apenas $230 por mes.

En los Estados Unidos, los salarios de Amazon no bastan para que los trabajadores tengan para comer. Amplias minorías de trabajadores de Amazon dependen de los cupones de comida, incluyendo a casi un tercio del total de los trabajadores de Amazon en Arizona. Mientras tanto, Business Journals informó en 2017 que el gobierno estatal y el local le han dado a Amazon $1,2 mil millones en recortes tributarios y subsidios en los últimos años. En el último año, muchas ciudades han prometido miles de millones más en regalos si Amazon sitúa su segunda sede en su ciudad.

El Consejo Nacional para la Salud Ocupacional y la Seguridad informó recientemente de que Amazon era uno de los lugares más peligrosos para trabajar en los EUA. Siete trabajadores de Amazon murieron en el trabajo solo desde 2013. Trabajadores han sido atropellados por camiones, han sido aplastados por carretillas elevadoras, han sufrido ataques al corazón en el trabajo, han sido despedazados por cintas transportadoras, y han sido clavados bajo cargadores de palés.

Hace menos de un año, el World Socialist Web Site lanzó la Voz Internacional de Trabajadores de Amazon (International Amazon Workers Voice, IAWV) para brindar una plataforma para que los trabajadores de Amazon se enteren de la verdad sobre la compañía y se organicen independientemente de la compañía y de los sindicatos pro-patronal que solo quieren el dinero de las cotizaciones de los trabajadores.

La IAWV exige que se ponga a Amazon bajo el control democrático de los propios trabajadores de Amazon. Hay que poner las cadenas logísticas internacionales de Amazon al servicio de que la clase trabajadora pueda satisfacer sus necesidades sociales, y no al servicio de la generación de ganancias. La riqueza de la compañía y la de sus dirigentes —obtenida mediante la explotación— tiene que ser expropiada y redistribuida para satisfacer las necesidades humanas.

En todo el mundo, se les dice a los trabajadores que “no hay dinero” para satisfacer las necesidades de la población. La capitalización de Amazon en el mercado es actualmente de $757,9 mil millones. He aquí algunos de los problemas sociales que se podrían abordar con ese dinero:

· Costo de proporcionar vivienda a las 634.000 personas sin hogar en los EUA: $20 mil millones

· Costo de proporcionar comida a 862 millones de personas desnutridas en todo el mundo: $30 mil millones

· Costo de reducir a la mitad la cantidad total de personas sin acceso a agua potable: $11 mil millones

· Costo de proporcionar educación a cada niño que actualmente no la recibe: $26 mil millones

· Costo de brindar atención materna y prenatal gratuita a todas las madres en el mundo en desarrollo: $13 mil millones

· Costo para evitar 4 millones de muertes por malaria a través del tratamiento y la vacunación: $6 billones

· Costo para reemplazar toda la infraestructura de agua de Flint con un sistema seguro y limpio: $1,5 mil millones

· Costo de otorgar bonos de $20.000 inmediatos a los 3,1 millones de maestros en los Estados Unidos: $62 mil millones

· Costo de proporcionar $500 millones en gastos de educación adicionales a cada estado en los EUA: $25 mil millones

· Costo para duplicar los beneficios anuales de cupones de alimentos para los 44 millones de destinatarios: $71 mil millones

· Costo para reducir drásticamente 50.000 muertes por opiáceos mediante la provisión de programas de rehabilitación y prevención: $45 mil millones

· Costo para reducir las primas de atención médica en un 10 por ciento para 250 millones de adultos estadounidenses: $167 mil millones

· Costo para reducir los pagos de préstamos estudiantiles en un 10 por ciento para 44 millones de personas en los Estados Unidos: $148 mil millones Costo total: $625,5 mil millones.

Liberar las vastas sumas de riqueza acumuladas por los extremadamente ricos a través de corporaciones como Amazon requiere una revolución socialista. Instamos a todos los trabajadores de Amazon a que se pongan en contacto con la Voz Internacional de Trabajadores de Amazon hoy y emprendan la lucha para crear comités de base en su centro de trabajo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 4 de mayo de 2018)